Septiembre 2009

Migración

La maleta está terminada y sólo queda preparar el equipaje de mano. El viaje de mañana a Frankfurt es prometedor: aunque todavía queda mucho, el vuelo ya acumula una hora de retraso :( Los dos primeros días en Darmstadt estaré en un albergue, ya que no me dan la habitación hasta el 1 de Octubre. Es decir, lo más probable es que esté unos días sin conexión a Internet: espero sobrevivir, ya que por suerte mi móvil tiene WiFi :D

Entre otras cosas, este fin de semana he trasladado mi blog de mi servidor de casa a un hosting comercial para poder seguir escribiendo entradas mientras esté en Darmstadt. He redirigido todas las direcciones de mi página, de manera que se sigue accediendo a través de http://www.adrovsky.de.vu o http://adrovsky.ath.cx. Eso si, todavía no he podido subir los nueve gigabytes de fotos que tenía en casa, pero en la galería ya se puede ver una parte.

Comparto el hosting con Phil y Medem, que también estaban interesados en tener un espacio web. La verdad es que es complicado elegir un buen hosting, ya que hay cientos de compañías que ofrecen practicamente lo mismo a precios similares. Al final nos hemos decantado por A2 Hosting, ya que ofrecen muchas cosas a buen precio: de momento hemos alquilado el espacio web durante tres años, junto con un nombre de dominio.

Lo más complicado fue la elección del nombre:al final hemos elegido el dominio 3pas.org, que es una combinación de nuestras iniciales. La ventaja del nuevo servidor es que es mucho más rápido y fiable que el que tenía en casa: ahora debería ser posible ver fotos de la galería sin tener que esperar una eternidad :D Espero poder aprovecharlo para subir fotos desde Alemania! En cualquier caso, espero que hayais podido acceder al nuevo servidor sin problemas.

 

Acabo de ver el logo de 3pas en la página principal: ¡mola! :)

Red domestica

Estos días he estado preparando los últimos detalles del viaje a Alemania: al final me voy definitivamente el martes, 29 de Septiembre. Creía que no me iba a dar tiempo a hacer todo, pero la verdad es que estos últimos días han sido bastante productivos. Entre otras cosas, me he comprado al fin unas gafas nuevas, aunque todavía no las he recogido. Como era de esperar, en cuatro años de Teleco mi miopía ha aumentado en una dioptría.

También he logrado obtener por fin la Tarjeta Sanitaria Europea: para quien tenga Seguridad Social es muy sencillo conseguirla, pero los demás tenemos que aportar un montón de papeles. Eso si, debo decir que me ha sorprendido mucho la eficacia y amabilidad tanto en la Seguridad Social como en otras oficinas públicas. Nunca he tenido que esperar demasiado y he podido hacer casi todo en el momento sin tener que esperar semanas hasta obtener un certificado o documento.

La única pega es que sólo dura un año, por lo que tendré que renovarla

Otra adquisición importante ha sido el nuevo portatil: el año pasado se rompió la pantalla de mi antiguo portatil, por lo que compré una pantalla independiente para poder seguir utilizándolo. Sin embargo, es incómodo de transportar, por lo que al final decidí comprar uno nuevo. Estuve mirando varias tiendas, hasta que por fin encontré un modelo que cumpliera los requisitos técnicos, estéticos y económicos. No es el mejor ordenador, pero tiene lo que quiero a un precio razonable:

  • Procesador: Intel Core 2 Duo P7350 (Centrino 2)
  • Memoria RAM: 4 GB DDR3
  • Disco duro: 500 GB
  • Tarjeta gráfica: GeForce nVidia G105M 512MB
  • Pantalla: 15,6"


A lo mejor cambio a Windows 7 dentro de algunos meses

Hace algunos años estaba enterado de los últimos modelos de procesadores y tarjetas gráficas, pero últimamente nunca tengo tiempo para leer los artículos de hardware de las revistas. Los nombres de los modelos suelen ser engañosos: de vez en cuando hay una diferencia abismal entre el rendimiento de distintos componentes, mientras que en el nombre del modelo sólo varía una letra.

Por suerte, Intel ha desarrollado un sistema de puntuación basado en estrellas que es muy útil para comparar distintos ordenadores: cada procesador tiene asignada una puntuación de una a cinco estrellas, de manera que cuantas más estrellas tenga, mejor. Así es más sencillo hacer comparaciones, ya que dos procesadores con igual número de estrellas tienen un renidmiento parecido: ya no hace falta fijarse en GHz, tecnologías especiales, tamaño de la caché...

El procesador del portatil nuevo tiene una clasificación de cuatro estrellas

Con el nuevo portatil, el número de ordenadores en casa ha aumentado a cinco: poco a poco, la red doméstica va creciendo :D La mayoría se conecta por WiFi al router ADSL, cuya cobertura abarca casi toda la casa. Pongo un diagrama que he hecho con un programa gratuito de diseño de redes en el que se reflejan todos los dispositivos:


Los sistemas finales que no tienen IP en el diagrama se autoconfiguran por DHCP

El elemento más complicado es el router, ya que realmente es un conjunto de varios subsistemas: incluye un router, un modem ADSL, un switch Ethernet, un punto de acceso inalámbrico, NAT, firewall, un servidor HTTP para las páginas de configuración... Es decir, en el diagrama, los símbolos de router, modem, switch y punto de acceso son realmente un único aparato. Este tipo de dispositivos se estudian en la asignatura Redes de Ordenadores de Teleco, que me pareció realmente interesante.

El portatil antiguo está integrado en mi mesa de estudio :D

En los próximos días mi red cambiará, ya que me llevaré el portatil nuevo y mi móvil. Probablemente también apague el servidor, aunque antes de eso tengo que encontrar algún sitio en el que alojar mi página web: como decía en la entrada anterior, me gustaría seguir escribiendo este blog, por lo que tendré que migrarlo a otro servidor. En cualquier caso, independientemente de los cambios que haga en los próximos días, el acceso a mi blog seguirá siendo mediante la dirección http://www.adrovsky.de.vu

Trienio

Han pasado tres años desde que escribí la primera entrada de este blog. Al igual que el año pasado y el anterior, quiero dedicar un post a lo que ha ocurrido en los últimos 365 días. Curiosamente empiezo diciendo lo mismo que el año pasado: si entonces hubiera sabido lo que iba a ocurrir, me hubiera costado creerlo. Supongo que eso es algo bueno, ya que sino esto sería muy aburrido :D

Sin duda alguna, uno de los aspectos que más influencia ha tenido este último año ha sido el cuarto curso de Teleco: como decía al principio del verano, es un curso agotador. He dedicado muchísimo tiempo a estudiar y, por suerte, ese esfuerzo se ha traducido en buenos resultados. Sin embargo, me pregunto si ha merecido la pena, ya que puede que por ello haya dejado pasar algunas oportunidades únicas.

El año pasado comentaba nuevas relaciones, que a lo largo de estos meses se han ido desarrollando bajo la presión de un curso agobiante: como era de esperar, se han producido todo tipo de situaciones. Algunas me han sorprendido más y otras menos, aunque hay algunas que realmente no esperaba y que me han traido de cabeza estos últimos meses. En esos casos, mi imaginación no ha dado tregua.

Sin duda alguna, una de las decisiones más importantes de este año ha sido la de terminar Teleco en Darmstadt. Después de haber encontrado muy buenos amigos aquí, llegué a pensar que no merecía la pena irse. Sin embargo, creo que siempre hay que proponerse nuevos retos para evitar quedarse estancado en lo conocido y estoy seguro de que el intercambio será un reto en muchos sentidos.

Por supuesto, eso no debe implicar dejar lo anterior: a lo largo de los últimos dos años he conocido a personas que me han ayudado muchísimo y no pienso perder el contacto con ellas. Al fin y al cabo, se supone que me dedico a estudiar precisamente las tecnologías que permiten eliminar casi por completo las distancias. Además, siempre pienso en que viajar es fácil :)

Por ejemplo, Paris está a tan solo 2 horas y 27 minutos de Kaiserslautern

En resumen, ha sido un año de grandes esfuerzos, algunas preocupaciones, estupendos viajes, nuevos amigos, importantes decisiones y mucha felicidad. Muchas cosas no están reflejadas en el blog por falta de tiempo, pero a pesar de ello estoy contento de haber podido seguir escribiendo entradas de vez en cuando: me alegro mucho de que sigais leyendo el blog y espero poder seguir escribiéndolo!

Supongo que me encuentro en un momento de cambio: termina una época y empieza la siguiente. Puede que haya momentos emocionantes, cosas interesantes, días tristes, horas aburridas, situaciones alegres, viajes maravillosos, reencuentros felices... El año que viene lo sabré con más certeza, pero me pregunto si volveré a empezar la entrada diciendo que jamás hubiera imaginado que iba a pasar lo que ha pasado.

Mont Blanc

El jueves empezó el viaje de vuelta a Madrid. El camino directo para atravesar Francia viniendo de Kaiserslautern, pasa por Paris: sin embargo, ya lo hemos recorrido innumerables veces, por lo que mi padre siempre intenta encontrar alternativas. Al igual que en el viaje de ida, hemos pasado por Suiza, pero esta vez nos hemos adentrado en los alpes. La intención de mi padre era ver el Mont Blanc, la montaña más alta de Europa Occidental. Para ello recorrimos muchos kilómetros por estrechas carreteras de montaña, desde las que había vistas impresionantes.

La carretera sube desde el valle y se adentra en los Alpes

Cruzamos la frontera suiza en Basilea, para luego continuar hasta Berna. Desde ahí, la autopista lleva directamente al Lago de Ginebra, que aparece de pronto al final de una pronunciada cuesta abajo de la carretera. El lago es enorme y se podría confundir con el mar, ya que no se ve la otra orilla, sino sólo la línea del horizonte. Poco después comienza, tras una rotonda y sin mas aviso, una carretera que sube a la montaña en dirección a la frontera francesa: a un lado hay una pared de roca y al otro un acantilado. La frontera está en medio de las montañas y consiste en una caseta desierta donde nadie controla nada.

En una de las estrechas curvas había un restaurante

Al final llegamos a Chamonix, un pueblo situado a los pies del Mont Blanc. Por desgracia, estaba envuelto en nubes, por lo que sólo pudimos ver parte de la montaña. Entre las nubes asomaba un impresionante glaciar, que hace cien años aún llegaba al fondo del valle. Poco después hay una rotonda en la que se separa la carretera que lleva al túnel del Mont Blanc, que cruza la montaña hasta el lado italiano: el túnel tiene 12 kilómetros de longitud y en 1999 fue escenario de un incendio en el que murieron 39 personas debido al fuego provocado por un camión. Desde ahí continuamos el viaje hasta Albertville, donde comienza de nuevo la autopista.

No vimos mucho del Mont Blanc, pero el glaciar era impresionante

El día siguiente recorrimos el tramo restante desde Lyon hasta San Sebastian, cruzando de este a oeste el Massif Central por autopistas nuevísimas, casi desiertas y que alcanzan una altura de 1000 metros sobre el nivel del mar. Es un paisaje es muy entretenido y la autopista pasa por numerosos viaductos. Al final llegamos a Burdeos, donde tomamos la autopista habitual hacia San Sebastián: lo primero que hice al llegar, fue comprobar si la red WiFi que utilicé a la ida seguía funcionando. Parece ser que habían deshabilitado el servidor DHCP, por lo que tuve que buscar un punto de acceso en la calle: en Agosto ya me he acostumbrado a no tener Internet en casa :D

En total recorrimos 1615 km, de los cuales 200 fueron por carretera convencional

Sorprendentemente ayer volvió a funcionar el servidor DHCP: es una red extraña, ya que no utiliza NAT, sino que asigna direcciones IP públicas con una mascara que permite hasta 4096 interfaces (255.255.240.0). En cualquier caso, lo importante es que por fin tengo conexión en casa :) En Kaiserslautern no tuve la misma suerte, ya que la Deutsche Telekom no fue capaz de arreglar la conexión de mi abuela en las tres semanas que estuve ahí. Por lo tanto, tuve que buscar alternativas para acceder a Internet: al final encontré varios hotspots que pongo a continuación, por si en algun momento alguien más busca conexión en Kaiserslautern.

Universidad. La red inalámbrica de la universidad de Kaiserslautern forma parte del proyecto "Eduroam", que permite el acceso a estudiantes de otras universidades que también participen en ese proyecto. Hay que seguir paso a paso las instrucciones de esta página para instalar los certificados necesarios y, en mi caso, identificarse con el nombre de usuario y contraseña del correo de la UPM. La cobertura abarca todos los edificios de la universidad. SSID: eduroam


Bremerhof. Este restaurante típico se encuentra en medio del bosque y ofrece WiFi sin que sea necesaria ninguna consumición. Eso si, hay que entrar através de un portal en el que hay que aceptar unas condiciones de uso, por lo que es posible que no funcione bien en móviles o PDAs. En cualquier caso, con un portatil no hay problema. SSID: KOSTENLOSES_WLAN

Eisenbahnstraße. Se trata de una red desprotegida en la Eisenbahnstraße, que paradojicamente tiene muy buena cobertura delante del café de Internet que se encuentra entre la Weberstraße y la Beethovenstraße. Tiene DHCP habilitado y no hay problema para conectarse con móviles y dispositivos similares. SSID: dlink

Kurpfalzstraße. Esta red es idilica, ya que tiene muy buena cobertura en un banco situado entre árboles, donde se está muy bien cuando hace buen tiempo. Se encuentra exactamente en el cruce de la Kurpfalzstraße con el Casimirring: al igual que la anterior, se trata de una red sin protección y con DHCP. Eso si, curiosamente mi móvil no la detectaba. SSID: dlink


Ver WiFi en Kaiserslautern en un mapa más grande

La última red fue el mejor hallazgo, ya que está solo a dos o tres minutos andando desde casa de mi abuela. Por desgracia, no la descubrí hasta una semana antes de irme :( Al final ya no tenía esperanzas de que se arreglara el acceso a Internet de casa: lo que más me sorprendió es que no sólo no funcionaba la conexión ADSL, sino que tampoco había teléfono. Es increible que no sean capaces de ni siquiera dar un servicio tan sencillo como el teléfono, que lleva funcionando más de 100 años. Luego dicen que en Alemania todo esta muy organizado y funciona bien! :D