Octubre 2009

Köln

Ayer hice una excursión a Köln con Ruth, Pablo y algunos amigos que he conocido aquí. Fuimos en tren aprovechando una oferta de la Deutsche Bahn, que consiste en un billete para cinco personas que vale en toda Alemania durante un día del fin de semana. El truco está en que sólo se pueden coger trenes regionales: por ello, en vez de tardar las dos horas que necesita el ICE, tardamos cuatro horas en cada trayecto :D

Para que compensaran las ocho horas de viaje, a la ida cogimos el tren a las 7:34 de la mañana: de esa manera conseguimos llegar a Köln hacia las once y media, donde estuvimos hasta las ocho y media de la tarde. Es decir, tuvimos nueve horas para recorrer la cuarta ciudad más grande de Alemania: la verdad es que yo ya la había visitado este verano, pero a pesar de ello la excursión me gustó mucho!

Vista desde la torre de la catedral sobre el Rin y el puente múltiple del ferrocarril

Sin duda alguna, una de las cosas más impresionantes de Köln es la catedral. Esta vez pude subir a la torre que está abierta al público: la verdad es que merece la pena subir los 533 escalones para contemplar la ciudad desde una altura de cien metros. Casi toda la subida consiste en una escalera de caracol en la que se cruzan los visitantes que suben y los que bajan.

Firmas en lo alto de la catedral

A media altura se puede visitar el campanario: atravesando un estrecho pasadizo se llega a una plataforma, desde la cual se pueden ver las enormes campanas con todo detalle. Supongo que cerrarán el acceso a las horas en punto, ya que el ruido debe ser atronador. Después de subir un último tramo de escaleras, se llega a un pasillo abierto que da la vuelta a la torre y desde el cual se puede ver toda la ciudad.

Una de las enormes campanas de la catedral

Después de ver la catedral, dimos un paseo por las calles comerciales de Köln y comimos en un sitio muy curioso: se llama Papa Joe's y tiene varios autómatas musicales que tocan las melodias que elijan los clientes. Se trata de figuras de tamaño natural que se mueven como si estuvieran tocando instrumentos! La lista de canciones a elegir era enorme: desde un vals vienés hasta "¡Que viva España!" :D

Brindando con la cerveza local, que se llama Kölsch

Por la tarde fuimos al Museo del Chocolate, pero al ver el precio de la entrada, decidimos que sería mejor invertir ese dinero en la cafetería del museo. Pudimos probar dos tipos de tarta de chocolate y aprovechamos la red inalámbrica que ofrece el museo: después de mandar algunos mails, fuimos a visitar la tienda de 4711, acerca de la que ya escribí en verano.

Autómatas musicales en Papa Joe's

Aunque creía que al final no ibamos coincidir, al final pude quedar un rato con Lara, que está estudiando este semestre en Köln. A pesar de que no pudimos hablar durante mucho tiempo, me hizo mucha ilusión verla: me alegré mucho de saber que está muy contenta con el intercambio :) Si al final voy a Bonn a ver a mi tío, a lo mejor puedo volver a quedar con ella con más calma.

A las 20:32 cogimos el tren de vuelta y, tras cambiar en Koblenz y Mainz, llegamos a Darmstadt hacia las doce y media. La verdad es que en total fueron muchas horas de viaje, pero, entre las canciones y alguna partida de Chinchón, tampoco se hicieron tan largas. En la galería he puesto algunas fotos más de esta excursión, que desde luego mereció la pena!

Darmstadt

Han pasado más de dos semanas desde la última entrada: me gustaría haber escrito algo antes, pero no fue posible. Hasta hace algunos días no he tenido Internet en casa, ya que el sistema de mi residencia para activar la conexión es poco practico. En cualquier caso, desde hace algunos días vuelvo a estar localizable por cualquier via telemática, aunque lo más eficaz sigue siendo mandarme un mail.

Cada día de las dos últimas semanas hubiera merecido una entrada en el blog: han pasado muchas cosas que me hubiera gustado compartir. Hasta el domingo de la semana pasada ha habido actividades para los alumnos de intercambio todos los días: reuniones, excursiones, visitas, burocracia... Aunque el semestre ya empezó el 1 de Octubre, hasta este lunes no han comenzado las clases.

En Darmstadt también hay edificios llamativos

La fama precede a muchos programas de intercambio, sobre todo al subprograma Erasmus. Supuestamente consiste en pasarselo lo mejor posible durante un curso, sin dar un palo al agua: eso puede ser cierto, pero creo que también hay una parte de exageración. Aún así, reconozco que se hace todo lo posible para que sea así, como se puede ver en esta página que recopila todas las fiestas de Darmstadt.

Sin embargo, realmente no estoy de Erasmus en Darmstadt, sino en un programa de Doble Titulo: como nos dijeron hace algunos días, hay una diferencia bastante grande, ya que la universidad de Darmstadt exige mucho más a los que queremos conseguir también el título de aquí. Es decir, todavía no tengo tan claro que este año vaya a ser realmente relajado.

El valle del Rin: tuvimos que subir a pie la ladera, en vez de coger el teleferico

Eso si, reconozco que de momento tampoco ha sido demasiado agobiante :D Hemos ido de excursión al Rin, hemos subido a la roca de la Loreley, hemos andado horas bajo la lluvia torrencial, hemos hecho pruebas disparatadas en el bosque, hemos visitado Frankfurt en un tranvia histórico cargado de Apfelwein, hemos hecho un sketch, hemos hecho pruebas de vinos... ¡De todo!

En esta última semana he tenido las introducciones a las asignaturas que he elegido: en principio tendré siete asignaturas en el primer semestre y ocho en el segundo. La mayoría son de Telemática, aunque también tengo alguna de Electrónica, ya que el master que hago aquí es una combinación de ambas especialidades llamada "Datentechnik".

Ebbelwei-Expreß: "Ebbelwei" es dialecto y significa "Apfelwein", que es una especie de sidra

De momento, las asignaturas me han parecido muy interesantes: sin embargo, hasta que el coordinador no de su visto bueno, no son definitivas. El problema es que hay que conseguir elegir asignaturas que cumplan los requisitos del plan de estudios, que sean interesantes, que no se solapen demasiado en el horario y que tengan que ver con Teleco. Por suerte, creo que al final lo he conseguido :)

Cabe cuestionarse si la asignatura de "Inglés para la Arquitectura y la Ingenieria Civil I" está estrechamente relacionada con las Telecomunicaciones o no, pero eso es un detalle sin importancia :D La verdad es que me hubiera gustado coger otra de inglés, pero esta mañana las plazas han volado en diez minutos: no quedaba hueco en las demas :( Pero bueno, sigue siendo una clase de inglés.

En el Rin hay un monumento a las guerras que llevaron a la fundación de Alemania

La ventaja de que no haya un horario prefijado es que al final he conseguido no tener clase los viernes: intentaré aprovecharlo para hacer algun viaje los fines de semana, ya que hay muchos sitios interesantes bastante cerca de Darmstadt. Sin ir más lejos, mañana cogeré un tren regional hasta Frankfurt, y desde ahí el tren de alta velocidad que cubre en tiempo record el recorrido Frankfurt - Paris.

Aunque me encantaría llegar hasta el final de trayecto, esta vez me bajaré en la parada intermedia de Kaiserslautern, ya que iré a visitar a mi abuela. En verano dejé ahí alguna ropa de abrigo, que ahora me vendrá muy bien, ya que aquí hace un frío terrible: por las mañanas hay 0 ºC y al mediodía la temperatura apenas alcanza los 5º C. Con el frío, mis manos están destrozadas :(

Pájaros en una señal de un puente de Frankfurt sobre el río Main

En las próximas entradas intentaré poner fotos de algunos detalles, como por ejemplo mi residencia o las aulas de la universidad. De momento he subido algunas fotos a la galería, aunque tampoco tienen nada de especial:

- Paseo: fotos del paseo con Ruth en el que vimos todo Darmstadt en un día
- Excursión Rin: fotos de la excursión a Rüdesheim, al Rin y a la Loreley
- Frankfurt: fotos del paseo en el tranvia histórico del Apfelwein

Por cierto, la galería todavía no está completa, ya que faltan muchas fotos que estaban en mi antiguo servidor: intentaré volver a subirlas poco a poco.

Vista sobre el Rin desde la roca de la Loreley