Enero 2012

Conocimiento

Intento entender, pero casi nunca lo consigo. Supongo que como todo el mundo, mientras ando por la calle, mientras voy en autobús, mientras preparo la comida o mientras hago cualquier otro tipo de tarea repetitiva, pienso. Busco la respuesta a un problema e intento entender como funciona la situación para poder encontrar la mejor solución. Tras un rato, suelo encontrar una posible teoría que asumo como correcta. Todo parece controlado y estable, pero no es más que una ilusión. Poco después se desvela una nueva dimensión de la situación y la teoría se desmorona. Solo hay una posible conclusión: solo sé que no sé nada.

En el rincón menos esperado hay cosas por descubrir, como esta vista desde mi balcón

A veces, me asusto cuando consigo atisbar la inmensa complejidad de casi todo lo que nos rodea, aunque solo sea una pequeña parte. En cada esquina se esconde todo un mundo por descubrir y cada persona que uno se cruza por la calle es por si sola un universo entero por explorar. Hay infinidad de lugares por visitar, infinidad de platos por probar, infinidad de libros/peliculas/canciones por entender: pensar que uno conoce bien algo es uno de los mayores engaños posibles. Ya solo darse cuenta del orden de magnitud es un gran reto. Y por si fuera poco, cada persona parece tener a su vez su propia visión de esa ingente cantidad de información.

Un lugar que tenía pendiente por conocer: la azotea del Circulo de Bellas Artes

Parece que la mejor manera de evitar el problema de no poder entender todo es dejar de buscar la pieza clave: el porqué. El sustituto parecen ser las reglas y las verdades absolutas, ya que suelen funcionar razonablemente bien. Algunos ejemplos intrascendentes podrían ser "El libro siempre es mejor que la pelicula", "Segundas partes nunca fueron buenas", "El 1 de Agosto siempre hay atasco de salida", "El alemán es un idioma imposible"... Son simplificaciones que evitan pensar. Supongo que no queda más remedio que aceptarlas, ya que sino todo se convertiría en un problema imposible de manejar.

A veces, ver más allá de la siguiente curva parece imposible sin guiarse por reglas

Sin embargo, aunque se pueda tachar de naïve, quiero creer que las verdades universales no existen y que todo se puede llegar a entender: no debería existir nada que sea porque sí.

Stuttgart

Uno de mis compañeros del departamento es de Suabia, una región al sur de Darmstadt que abarca partes de los estados de Baden-Württemberg y Baviera. Al igual que otras regiones de Alemania, los suabos tienen una importante identidad cultural, histórica y lingüistica: como dicen ellos mismos, "Wir können alles, außer Hochdeutsch", que significa "Nosotros podemos hacer de todo, menos hablar alemán que no sea dialecto". Aunque la región empieza a apenas 100 km de Darmstadt, en el departamento hay muchas bromas con el "extranjero" de Suabia: por supuesto, siempre contesta que en Suabia todo es mejor :D

Los dialectos alemanes no hay quien los entienda

La cocina suaba tiene algunas especialidades muy típicas, como el Käsespätzle o las Maultauschen. En Darmstadt también se pueden encontrar estos platos, pero siempre que nuestro compañero lo pide algún día al mediodía, siempre dice que no es tan bueno como en Suabia. Por ello, la semana pasada nos propuso hacer una excursión a Stuttgart para que probaramos in situ como saben esos platos de verdad. Sin dudarlo mucho, el sábado a las 08:30 de la mañana nos subimos a un tren regional en Darmstadt y llegamos unas tres horas más tarde: teniendo en cuenta que Stuttgart está a 180 km, es una veloz media de 60 km/h :D

Teatro de Stuttgart visto desde los jardines del palacio

El largo viaje mereció la pena: la comida estuvo realmente muy bien :) Yo me decanté por Maultaschen, pero me gustaría volver otra vez para poder probar las otras especialidades. Para digerir las ingentes cantidades de comida, dimos un paseo (en Metro :P) hasta la torre de televisión de Stuttgart, que fue la primera que se construyó en el mundo. Desde arriba hay unas vistas estupendas sobre la ciudad y los alrededores: lo único malo es que a 150 metros de altura hacía un viento gélido tremendo :D A pesar de ello pudimos hacer muchas fotos y observar desde un poco más cerca las casi permanentes nubes alemanas.

Cerca de la torre de televisión hay otra, pero solo se asoma por encima de los árboles

Stuttgart también es conocida por ser la sede de Mercedes y Porsche: ambas marcas tienen un museo en Stuttgart, así que tras subir a la torre de televisión, fuimos a admirar los inalcanzable modelos de Porsche. Los de carrera son un poco aburridos, ya que todos son muy parecidos, pero en la exposición también tenían algunos modelos antiguos muy curiosos: por ejemplo, no tenía ni idea de que Porsche también había fabricado tractores! Una de las cosas que más me gustó del museo es que toda la exposición era un único espacio, de manera que no era tan angustioso como un museo con cientos de salas.

A diferencia del museo de BMW en Múnich, había que pagar entrada

Tanto al llegar como al volver, era imposible no darse cuenta de las protestas en la estación de Stuttgart. Uno de los proyectos más importantes de la ciudad para los proximos años es soterrar vias y andenes, de manera que pase a ser una estación de paso en vez de terminal. Una gran parte de la población protesta desde hace años contra el proyecto, incluso después de que en un referéndum saliera que casi el 60% estaba a favor. La diferencia de orden de magnitud de los problemas es clara: en España, la gente protesta contra la corrupción; en Alemania protestan porque les van a construir una estación nueva.

Render de la nueva estación: en este enlace se puede ver un video con más detalles

Trilogía

A lo largo de los últimos meses, mi madre ha terminado el cuadro que mencioné hace algún tiempo, completando así la trilogía: tras el cuadro de La Albufera y el cuadro circular, mi madre me ha regalado uno compuesto a partir de varias fotos :) Me ha hecho mucha ilusión, ya que al igual que con los otros dos, al verlo se me hace más llevadero estar lejos de las personas que tanto echo de menos estando aquí en Darmstadt. Lo he colocado en el cabecero de mi cama, junto a Schnuffel y el cuadro circular. En total, mi casa ya está decorada por ocho obras de mi madre: me encanta tener cuadros tan personalizados! :)

En el cuadro, pendientes, collar y pulsera tienen una lamina de plata que reluce al Sol