Septiembre 2012

Complejidad

Septiembre es un mes de aniversarios. Por ello, me gusta aprovechar la ocasión para escribir entradas recopilatorias, aunque ya haya pasado la época en la que todo se medía por cursos y fuera más lógico hacerlo al final del año natural. El primer aniversario que fue hace poco es el mío propio: la semana pasada cumplí un cuarto de siglo! Tuve la suerte de que cayó en sábado, así que mis padres me regalaron un vuelo a Madrid para que pudiera celebrarlo con mis amigos de ahí. Aunque solo estuviera un finde y por ello no pudiera ver a todos, lo pasé en grande :) Además, recibí un montón de regalos sorpresa que me encantaron!

Jugamos a una partida de trenes, uno de mis juegos de mesa favoritos :)

El segundo aniversario ha sido este miércoles, ya que se cumplieron 6 años desde que escribí la primera entrada en este blog: me hace mucha ilusión ver que el blog ha sobrevivido tanto tiempo :) El tercer aniversario está muy relacionado, ya que en estas fechas también vence el hosting en el que está alojado el blog y que tenía una duración de tres años. Aunque es más caro de lo que recordaba, al final hemos decidido renovar 3pas.org y por lo tanto también el blog. Eso me lleva al cuarto aniversario de este mes, que también cumple tres años: el 29 de Septiembre habrán pasado 36 meses desde que llegué a Alemania para quedarme 18.

Mi tarjeta de embarque de cuando vine: nunca creí que me quedaría tanto

Tres años después, mi conclusión es que Alemania es un sitio estupendo para vivir y que muchos de los prejuicios que hay no son ciertos. Aquí también puede hacer buen tiempo, hay muchas cosas que hacer y un montón de oportunidades interesantes. Aún así, sigo asociando Darmstadt a una cierta tristeza, pero no es culpa de la ciudad ni del país ni del clima. Uno de mis mayores objetivos es dar con la razón y la solución. Para ello, en estos seis años el blog me ha ayudado un montón a destilar y, sobre todo, compartir razonamientos. La pregunta clave no es el qué ni el como ni el cuando, sino el porqué.

A veces Alemania es estupenda: cielo azul, bosques verdes, lagos y mucho calor

A lo largo de este último año he sido cada vez más consciente de lo dificil que es hacerse una idea de lo que nos rodea e intentar entenderlo. La complejidad es abrumadora. La cantidad de problemas es enorme, pero por suerte uno solo tiene que resolver los que le afectan: por ejemplo, ir a la compra, ir a trabajar, hacer papeles, hacer una transferencia... Sin embargo, eso solo es una parte infinitesimal de todo el sistema y es tremendamente fácil caer en la tentación de creer entenderlo todo por solo entender lo propio. Es una falsa sensación de seguridad, pero supongo que es imprescindible para no desesperar.

Complexity por Designer-Spy en deviantArt

Cuando intento dejar de pensar solo en mi propia rutina y enfocar el sistema completo, me doy cuenta de lo extremadamente complejo que es todo: desde lo más pequeño que sucede a una escala de yoctómetros, hasta lo más grande que se mide en años luz. Al darme cuenta de esa complejidad, lo único que me queda es sentarme en una esquina y asombrarme en constante estupefacción de lo increible que es el sistema. Uno de los elementos que me resultan más impresionantes son las personas: todas las que he llegado a conocer bien son increibles y por ello me causan una admiración infinita.

 

Video original de "Powers of Ten" que visualiza la escala de lo que nos rodea

Una de las cosas que más me sobrecoge es como los problemas que para una sola persona son insuperables, entre dos o más pueden ser incluso fáciles. Un ejemplo inocuo es el potencial que tiene estudiar una asignatura en grupo frente a intentar entender algo por cuenta propia, pero hace poco leí una historia corta que también me recordó esta idea. En ella, dos amigos "condenados a esa soledad, se salvaron porque pudieron hablarse". Aparte de lo que ya he descrito otros años, sin duda un objetivo del blog es intentar capturar esa "awesomeness" de la gente que conozco y que tanto me impresiona :)