Febrero 2014

Atardeceres

El plan original preveía que en frente del edificio en el que trabajo se construyera otro simétrico que taparía las vistas desde mi ventana. No se si en algún momento tienen intención de construirlo, pero de momento los días que hace buen tiempo se ven atardeceres llamativos. He intentado captarlos una y otra vez con la cámara del móvil a lo largo de los meses, pero el resultado nunca hace justicia a la realidad. He probado a variar el encuadre, a activar el HDR y a recortar la imagen, pero sigue sin ser lo mismo que cuando aparto un momento la mirada de la pantalla y me quedo asombrado con las vistas.

Gracias a las vistas he aprendido como varía el recorrido del Sol a lo largo del año

A menudo el cielo está atravesado de estelas de aviones que van y vienen de Frankfurt

Las últimas plantas tienen forma de "U": sino, solo vería la oficina de enfrente

A menudo los colores del atardecer solo se ven en la lejanía

Siempre está bien recordar que tras las nubes hay cielo azul :)

Una de las pocas veces que los últimos rayos de Sol iluminan las nubes desde abajo

A raíz de la entrada, de la oficina de al lado me han mandado esta foto espectacular! :)

Tictac

Las dos últimas semanas han sido tan intensas de trabajo que tengo la impresión de que han sido dos meses. Sin embargo, a la vez también me parece que han pasado volando. Lo que no cabe duda es que el tiempo avanza y la lista de cosas pendientes no para de crecer: tic, tac, tic, tac... En un descanso, la semana pasado conecté una webcam al Raspberry Pi y la configuré para que hiciera una foto de mi salón cada cinco minutos: la última imagen se puede ver aquí. De momento la camara apunta a un termómetro, ya que tampoco quiero que me espíe :D Cada hora se sube una foto a Dropbox, dando el siguiente resultado:

 

Efectivamente, el reloj del termómetro retrasa un minuto :D

Dresscode

Esta semana nos han hecho fotos de perfil en la universidad. El mail en el que nos lo anunciaron venía con una nota que me hizo hervir la sangre. Dresscode: business. No tengo nada en contra de vestirse bien y elegante, todo lo contrario. No tengo ninguna manía contra camisas y corbatas. En absoluto. Sin embargo, no aguanto que me dicten la pinta que debo tener, sobre todo cuando es de manera tan inflexible. Si yo eligiera un traje y una corbata, estoy seguro de que no pasaría por business. La razón que daban para imponer un dresscode: obtener un resultado "homogéneo". Todos igual, como el ganado.

Debe ser que llevo años sin entender el significado de "informal"

Lo que más me desquicia es que la razón de fondo sea creer que por vestir de una manera socialmente establecida mejoran las posibilidades de conseguir algo. En este caso, el mes que viene hay una evaluación externa y se trata de explicar los avances científicos que hemos logrado en los últimos tres años. Si el resultado depende de como nos vistamos, apaga y vámonos. De hecho, creo que casi es un insulto hacia el criterio del evaluador, ya que en cierta manera se le está acusando de dejarse influir por aspectos que no tienen que ver con lo que está evaluando. No creo que esa sea una manera de mostrar "respeto".

El único dresscode que seguiría, sobre todo el "worksuit" :D (Comic por Jorge Cham)

Para mostrar respeto, creo que es mucho más importante ser amable, escuchar las preguntas e intentar contestarlas de manera razonable. Y eso con todo el mundo, no solo con un evaluador. La pinta que uno tenga debería ser tal que no acaparara la atención, dejando el protagonismo a la conversación en sí, que es lo importante. Al final fui a hacerme la foto sin seguir el dresscode, pero vestido de una manera que consideraba razonable. Nadie dijo nada. No me echaron "la bronca". Supongo que en algún momento me toparé con alguien inflexible que insista en el sinsentido de los dresscodes, pero mientras pueda, desobedeceré.

London

Tras interminables nubes, nubes y más nubes, al fin apareceieron las luces de los suburbios de Londres. Mi primer pensamiento al sobrevolar una autopista repleta de coches: "¡van por el lado que no es!". Se me había olvidado por completo. En los dos días que estuve en Londres, sin duda alguna me hubieran atropellado más de una vez si no hubiera sido por el sabio consejo de mi anfitrión: "mira a un lado, mira al otro lado y luego vuelve a mirar" :D A pesar de estar solo un finde, nos dio tiempo a ver un montón: la ciudad ha crecido tanto desde mi primera visita en 2006 que casi todo fueron cosas nuevas!

Vista desde "The Shard", el rascacielos más alto de la Unión Europea. A veces hay que tener suerte: los pocos minutos de Sol que hubo aquel día nos pillaron justo arriba. Ver el cambio de nublado a soleado desde ahí fue espectacular!

La cima de la torre no está cerrada por completo, sino que las paredes de cristal del edificio sobresalen unos metros. Sin embargo, han sido previsores y tienen una planta baja cerrada para precaver el famoso mal tiempo inglés :D

Al otro lado del río hay más rascacielos famosos, como "The Gherkin" y el "Walkie Talkie", que por su forma cóncava concentra sin querer la luz del Sol alcanzando hasta 117 ºC. La sombra en forma de pirámide alargada es el propio "The Shard".

Mirando hacia arriba se ve la cima semiabierta de la pirámide. A la altura de la terraza hay cristales en todas partes, de manera que se puede mirar directamente hacia abajo desde el borde de la torre. En las fotos no se nota, pero el efecto era sobrecogedor!

"The Shard" visto de noche desde Tower Bridge. En el puente hacía un frío tremendo, pero ver la "skyline" iluminada sin duda mereció la pena. Las fotos salieron borrosas a pesar de apoyar la camara: probablemente mis manos tiritaban demasiado :D

Tomamos una merienda espectacular en la cripta de St. Martin-in-the-Fields: "apple crumble" bañado en salsa de vainilla con un chocolate caliente :) El sitio es tremendo; está en pleno Trafalgar Square, pero sin un guía que lo conociese nunca lo hubiera visto.

Siguiendo con comida, probé el famoso Fish and Chips acompañado de guisantes machacados: aunque apenas estuve dos días, todas las comidas en Londres, desde el desayuno hasta la cena, fueron muy buenas. Me entra hambre solo de recordarlo! :D

El segundo día el tiempo no defraudó y disfrutamos del estereotipo inglés ;) Cogimos un barco del transporte público para recorrer el Támesis desde el London Eye, que se ve en la foto, hasta el estadio de O2/Millenium Dome.

No me di cuenta hasta poco antes del Tower Bridge de que se podía salir al exterior del barco para hacer fotos sin gotas de agua. Recordé muchas escenas de la última peli de Bond, junto con la famosa frase de GoldenEye: "¿Por Inglaterra James? No, por mi."

En los dos días incluso me dio tiempo a volar con Emirates... en el teleférico "Emirates Air Line", que cruza el támesis a la altura del O2. Las vistas son estupendas, ya que sube mucho más de lo que parece. Y además, también es parte del transporte público!

Desde fuera, el O2 engaña: parece simplemente un estadio cubierto por una lona, pero dentro es gigantesco. Tiene cines, infinidad de restaurantes y enormes espacios para actuaciones. De fondo se ven los rascacielos de Canary Wharf.

Uno de los pilares del estadio rodeado de globos de color O2, visto desde abajo. Aunque parece estar en una zona industrial desierta, nada más acercarnos al estadio empezó a aparecer gente por todos lados. Y sitios donde comer, que es lo que buscábamos! :P