Concisión

A menudo me pregunto de donde sacará la gente el tiempo para leer tanto, ver tal cantidad de peliculas, pasarse tantos juegos, o escuchar tantas discografías. He llegado a la conclusión de que debo ser lento. Lentísimo, de hecho. Es cierto que el último libro que he leído es largo: los famosos "Pilares de la Tierra". Lo empecé hace unos diez meses y lo terminé la semana pasada. Debo reconocer que el viaje diario a Leganés ha contribuido considerablemente. Aún así, ¿no se podía contar lo mismo en la mitad de páginas? Ni siquiera haría falta quitar las partes valiosas en las que se aprende algo acerca de la época.

Toda la trama del libro gira en torno a la construcción de una catedral

Sin embargo, todo lo demás es puro entretenimiento. No es que eso esté mal, pero la cantidad de páginas es exagerada: como se dice, al autor no le debió dar tiempo a acortar el libro para mejorarlo. La cita del libro que creo que mejor describe la historia es: "en ambos casos, la debilidad y los escrúpulos habían dado al traste con la fuerza y la crueldad". Sin duda, suspenso en realismo.

Casa Decor

Me ha recordado a IKEA, solo que sin etiquetas de precios. Ese susto te lo ahorran. Además, como se dice, del dinero no se habla, se tiene ;-) Aún así, el paseo por Casa Decor me ha gustado: algunas cosas están mejor que otras, pero no me molestaría vivir en alguno de los espacios que presentaban. Si algún día tengo suficiente dinero para ya no tener que hablar de el, me lo pensaré :D Eso si, debo reconocer que lo que más boquiabierto me ha dejado ha sido la televisión curva 4K S-UHD de Samsung. Es impresionante. A ver cuando sale la actualización del mundo real real para tener la misma resolución!

Los "sofás" del centro son un poco duros, pero la iluminación mola :D

Aqui vendían interruptores: cada uno de los de abajo apaga la luz de un mini-marco

Los píxeles de la mesa de abajo se pueden programar libremente con el móvil

Cada hueco de la casa, incluida la escalera, está decorado de forma distinta

En este baño-selva el agua sale de grifos transparentes, como mis gafas ;-)

Bernabéu

No creo que nunca llegue a ser un fan del fútbol. Sin embargo, ayer me ofrecieron una entrada y pensé "¿por qué no?". Además, nunca había estado en el Bernabéu, así que era una buena ocasión para verlo por dentro. Las dimensiones del lugar y el vértigo que da subir a las gradas más altas me dejaron alucinado. También me impresionó lo fluido que era el acceso a pesar de la cantidad de gente. Lo que no llegué a asimilar era el ángulo de visión sobre el campo de juego: por mucho que me esforzara, no lograba predecir donde iba a caer la pelota una vez que volaba :D Y eso que con las gafas nuevas podía leer hasta los números de los jugadores ;-)

Me gustó la experiencia :) Foto (cc) por Darrell Arnone

Hyperlapse

Los videos de drones asequibles marean. Al no tener estabilizador, cualquier movimiento del dron hace que la imagen se tambalee descontroladamente. El resultado es que los videos resultantes no son nada agradables de ver. Hoy he probado a pasar el video por Microsoft Hyperlapse, una herramienta que acelera y estabiliza videos tambaleantes. El programa es asombrosamente sencillo teniendo en cuenta que los algoritmos que hay por detrás han dado para unos cuantos papers en SIGGRAPH, que no es poco. Pongo a continuación el video que ha salido, que en comparación con el original se diría que es incluso estable :D

Vuelo de prueba: en algún momento quiero probar a grabar en exteriores

Este es el mini-dron con el que está grabado el vídeo

Pelo

No me gusta nada ir a cortarme el pelo. Es demasiado complicado. Nunca se muy bien que contestar cuando preguntan: ¿como lo corto? Aunque siempre diga lo mismo, el resultado claramente no es determinista. Debería haber la posibilidad de guardar un corte de pelo para poder pedirlo igual la próxima vez. Lo peor es cuando me preguntan tecnicismos que me suenan a chino. Hoy me han preguntado no se qué de capas y casi contesto "física, enlace, red, transporte y aplicación", pero luego he deducido que no se refería a eso. Al ver mi cara de desconcierto, por suerte ha dicho "bueno, ya lo vamos viendo".

Foto (cc) por Lina Smith tomada de Flickr (enlace)

Lo que más me hace sufrir es decidir cuánto quiero que me corten el pelo. Se trata de un asunto de optimización de recursos. Al fin y al cabo, cobran un precio fijo por el corte. Si pido que lo corten más, tardará más en volver a crecer, y tendré que ir menos veces al año a cortarmelo, con el consiguiente ahorro de dinero contante y sonante. Sin embargo, tampoco quiero tener que hacerme un DNI nuevo por parecer otra persona después de salir del peluquero. Pero pienso en esos céntimos que podría ahorrar, y es una angustia. Maldito pelo: ¡¿no podría tener simplemente un botón de "on/off" para controlar si crece, o no?!