País prohibido

Fue una llamada extraña. Era el banco. Había llegado una transferencia para mi, y decían que se habían perdido los datos, tales como país de origen y concepto. Supe enseguida que era la transferencia de un amigo desde Alemania. Me mandaba el dinero que me debía tras hacer las cuentas del viaje a Irán. Di todos los datos, y parecía que estaba solucionado. Tres días después me llama mi amigo: mi banco había rechazado la transferencia. Y el motivo no tardó en descubrirse. La razón era que el concepto era "Iran Trip". Y al parecer, eso es un problema. Repetimos la transferencia sin poner "Iran" en el concepto. Llegó a la primera.

Una mujer espera sentada frente a las ruinas de Persépolis

La Calle

Es la calle. La calle es lo que ha hecho que mis dos últimos viajes hayan sido tan distintos. He tenido la suerte de poder visitar Irán y la India hace unas semanas. Y en ambos casos, la aventura empezaba no al llegar a los monumentos que hubiera que visitar ni a los lugares que hubiera que ver, sino ya al poner un pie en la calle. Todo es distinto. A donde se mire, hay cosas nuevas que descubrir. No es que en Europa o Estados Unidos no pueda pasar lo mismo, pero las diferencias son más sutiles. Y aunque todos hayamos visto de todo en fotos, ver esas diferencias en su contexto revela una dimensión que las fotos no pueden reflejar.

Mercado en el centro de Bangalore (India)

Puestos de mercado improvisados, incluida sombrilla contra el Sol

Tuk-Tuks de transporte en el centro de Bangalore

Logo Iluminado

El logo se había quedado a medias. En Marzo hice el diseño de un objeto basado en el logo del blog y lo corté en láser (ver fotos aquí). Pero como todo proyecto que se precie, el asunto se quedó atascado y ni siquiera llegué a pegar las piezas. Tras adquirir cierta experiencia con tiras de LEDs, al fin lo he completado. He cubierto los agujeros de la caja cortada en láser con papel vegetal y he puesto una tira led RGB en el interior. Los LEDs se pueden poner en veinte colores distintos, aparte de blanco. La utilidad del resultado es nula, pero yo reivindico que tiene un gran uso decorativo ;-) ¡Y algo de luz da!

Vista superior con LEDs en blanco. Esta foto equivale a esta otra foto.

Vista frontal. Las zonas de color rojo más claro es donde están los LEDs

El color se controla con un mando a distancia

En teoría, la tira también se podría controlar desde un ordenador o microcontrolador

El papel vegetal sirve para difuminar la luz de los LEDs

La tira de LEDs se alimenta desde un enchufe normal y corriente

Al hacer el diseño de la caja, nunca pensé que acabaría poniéndole LEDs :D

Otoño

Este año me he perdido el otoño madrileño: ese día estaba de viaje. Porque al igual que en Alemania el verano es ese día que uno se puede poner pantalones cortos, en Madrid el Otoño es la actividad de primaria en la que pegas hojas muertas en una cartulina sin entender muy bien de lo que va el asunto. Pero en Lovaina, el Otoño es un espectáculo de colores. Un espectáculo gélido con un frío siberiano, pero un espectáctulo a pesar de todo. Así que, bajo cuatro capas de ropa de invierno y camara en mano, aproveché mi estancia de investigación en Bélgica para retratar una estación del año que para mi es practicamente desconocida.

Parque del castillo de Arenberg (hacer clic en las fotos para verlas en grande)

Los árboles estuvieron así de coloridos durante al menos dos semanas

El castillo de Arenberg forma parte de la universidad de Leuven

El molino frente al castillo estaba bastante en desuso

El arroyo que cruza el parque tiene una pequeña presa por la que pasa esta pasarela

Adorno de una de las puertas de entrada al parque del castillo

Una hilera de corazones oxidados bloqueaba la entrada al parque

Corazón cerrado, vuelva usted mañana

El arroyo a su paso por las residencias de estudiantes que hay en el parque

Mi medio de transporte durante mi estancia en Leuven

Desde verde hasta amarillo pasando por naranja, este árbol tenía de todo

Un camión del ayuntamiento recogía las hojas cada pocos días

Un día fuimos de excursión a Maastricht, donde el ambiente era parecido

El concilio de las gaviotas debate la situación pese a las ausencias

Algunos árboles de Maastricht ya habían llegado al crudo invierno

eyelove

Dos veces he visitado Nueva York, y dos veces me ha encantado la High Line. Se trata de un parque que recorre las vías de un antiguo tren elevado. Es decir, todo el parque está a varios metros por encima del bullicio de Manhattan, pasando a lo largo de antiguos almacenes y modernos edificios de viviendas. Es espectacular. Y de casualidad, el día que pasé por ahí estaban exponiendo eyelove. Se trata de un proyecto artístico, en el que un algoritmo usa el color de ojos de la gente para crear extrañas formas naturales. Tenían un ordenador con unas gafas que capturaban el color de los ojos, así que no dudé en apuntarme. Así quedó:

 

No hace falta ir a la High Line para participar: http://www.myeyelove.com/artproject/