Propósitos incumplidos

Me confundí. Reconozco que en los últimos meses de doctorado llegué a pensar que sería instantáneo: que según pusiera el pie en Madrid me liberaría del agobio y podría empezar de inmediato a hacer grandes planes. Mi intención era pasar como  mucho dos o tres meses en casa de mis padres, y luego mudarme a un piso como el que tenía en Darmstadt. Ya tenía pensado hasta la decoración friki y la domótica que tendría. También hice una lista de todo lo que quería hacer los fines de semana por Madrid. Museos, paseos, excursiones. Y hasta estaba mirando coches para sustituir el que uso ahora, que a sus 23 años está que no puede más.

¿Ya es Navidad? ¿Tan pronto otra vez?

No ha sido tan fácil. No he logrado ni uno de esos propósitos. Nunca pensé que me costaría tanto recuperar la inercia que he perdido en cuatro años dedicados casi exclusivamente al trabajo. Ya no me atrevo ni a formular mis propósitos de 2016.

Medios Arcos

A menudo leo que hay que ser independiente, es decir, no necesitar a nadie. Bullshit. Es una de esas cosas que todo el mundo dice y nadie hace. No conozco a nadie que no se apoye en al menos otra persona para sobrevivir, ya sea en forma de pareja, familia, amigos incondicionales, o secta. Nadie quiere vivir solo. Se sabe que la unión hace la fuerza. Uno solo está destinada a fracasar ante los problemas, igual que la mitad de un arco está destinada a derrumbarse. Hacen falta dos o más mitades para formar un arco entero o una cúpula de muchos arcos. No es lo mismo no ser dependiente que pensar que uno puede resolverlo todo solo.

Esta foto evidentemente no es mía. Foto (cc) Verity Cridland

Apfelstrudel

En la Wikipedia pone que el Apfelstrudel se hace con compota de manzana. Eso roza la blasfemia. El Apfelstrudel de verdad se hace con manzanas de verdad, no con sucedáneos dudosos. Hace mucho que no hacíamos uno en casa, pero la ocasión lo merecía. Por el bien del Apfelstrudel, yo me limité a observar el proceso. Apenas han pasado 48 horas y ya no queda casi nada de los dos que hicimos. Es por fuerza mayor: la última vez que mi madre hizo Apfelstrudel, lo comimos de tan poco en poco, que al final ya no estaba bueno. Semejante desgracia debe ser evitada, así que esta vez no nos hemos refrenado ;-)

El componente principal del Apfelstrudel son las manzanas

Las manzanas y los demás ingredientes se distribuyen sobre una masa muy fina

Uno de los momentos críticos es enrollar la masa sobre si misma sin que se rompa

Si aún así se rompe, los agujeros siempre se pueden "parchear" con masa

Me tuve que dar prisa en hacer una foto del resultado antes de que desapareciera :D

Retiro

En mi caso, el principio del 90/10 se aplica al Retiro. El 90% de las veces que voy visito el mismo 10% del parque. Ese 10% es el paseo desde la Puerta de Alcalá hasta la Puerta del Ángel Caído pasando por el lago. De hecho, hasta hace unos días en un paseo con mis padres, nunca había estado en el Palacio de Cristal, al menos que pueda recordar. Me asusta pensar en la enorme parte del tiempo que uno ve una y otra vez lo mismo: las mismas calles, las mismas vistas, los mismos lugares. Al final uno acaba pensando que no hay nada más que eso, cuando en realidad a la vuelta de la esquina hay infinidad de sitios nuevos (u olvidados) por descubrir.

El Palacio de Cristal al atardecer

Dentro del palacio había una curiosa exposición de huesos colgantes

Los colores del otoño inundaban el lago delante del palacio

Apenas quedaba luz cuando llegué al monumento a Alfonso XII

Siempre había visto el monumento desde el otro lado del lago, pero nunca de cerca

Al anochecer, las barcas volvían al embarcadero

Sitges

Irse no es trivial. Admiro un montón a mis amigos que se han ido de Madrid, ya sea por trabajo o por lo que sea. Es cierto que yo también me fuí en su momento, pero fue un proceso paso a paso en el que la oficina internacional de la universidad de Darmstadt nos apoyaba mucho. Irse tal cual es una historia muy distinta. Creo que no se trata tanto de la distancia a la ciudad en la que uno ha vivido antes, sino simplemente que uno no se puede aferrar a nada ni nadie para resolver la infinidad de problemas que surgen. Aunque sí hay una gran ventaja de que mis amigos no se vayan tan lejos: que puedo ir a verlos a menudo, como hice la semana pasada :)

La mayoría de fotos que hice en este viaje a Barcelona y Sitges son retratos, así que solo pongo unas pocas que creo que son suficientemente anónimas.

En la playa de Sitges

Había un solo candado en la barandilla y resulta que de casualidad incluía a un Adri :D

Hacía un tiempo extraño entre calor y frío