Mirador

Tenía pendiente subir al mirador del Palacio de Comunicaciones desde hace años, pero nunca había conseguido suficiente quorum. Esta mañana al fin se presentó la ocasión. No es que el mirador sea muy alto, pero ha sido un cambio de perspectiva que me ha encantado. Me resulta curioso ver que los tejados del centro de Madrid sean de tejas. No es que sea raro, pero como siempre he visto los edificios desde abajo, nunca me había planteado como serían los tejados. Supongo que en mi imaginación, no tenían tejado. Me pasa lo mismo al subir al Círculo de Bellas Artes, o al Corte Inglés de Callao. Reconozco que me gusta ver todo desde arriba :)

Desde arriba se ve bien por donde va el carril bici temerario

Desde arriba se aprecia mejor la verdadera altura de los edificios

El edificio de Iberia vs. Las Torres Blancas que no son blancas

¿De verdad se inunda el sotano del Banco de España con el agua de la fuente?

Un montón de edificios importantes de Madrid en una sola foto ;-)

El interior renovado del Palacio de Comunicaciones es muy fotogénico

Por supuesto, subimos en ascensor y bajamos andando

En el sótano del palacio hay todo un auditorio, aunque estaba cerrado

Hay un mural enorme con un mapa "textual" de Madrid

La exposición de Kandinsky está de bote en bote

Propósitos incumplidos

Me confundí. Reconozco que en los últimos meses de doctorado llegué a pensar que sería instantáneo: que según pusiera el pie en Madrid me liberaría del agobio y podría empezar de inmediato a hacer grandes planes. Mi intención era pasar como  mucho dos o tres meses en casa de mis padres, y luego mudarme a un piso como el que tenía en Darmstadt. Ya tenía pensado hasta la decoración friki y la domótica que tendría. También hice una lista de todo lo que quería hacer los fines de semana por Madrid. Museos, paseos, excursiones. Y hasta estaba mirando coches para sustituir el que uso ahora, que a sus 23 años está que no puede más.

¿Ya es Navidad? ¿Tan pronto otra vez?

No ha sido tan fácil. No he logrado ni uno de esos propósitos. Nunca pensé que me costaría tanto recuperar la inercia que he perdido en cuatro años dedicados casi exclusivamente al trabajo. Ya no me atrevo ni a formular mis propósitos de 2016.

Medios Arcos

A menudo leo que hay que ser independiente, es decir, no necesitar a nadie. Bullshit. Es una de esas cosas que todo el mundo dice y nadie hace. No conozco a nadie que no se apoye en al menos otra persona para sobrevivir, ya sea en forma de pareja, familia, amigos incondicionales, o secta. Nadie quiere vivir solo. Se sabe que la unión hace la fuerza. Uno solo está destinada a fracasar ante los problemas, igual que la mitad de un arco está destinada a derrumbarse. Hacen falta dos o más mitades para formar un arco entero o una cúpula de muchos arcos. No es lo mismo no ser dependiente que pensar que uno puede resolverlo todo solo.

Esta foto evidentemente no es mía. Foto (cc) Verity Cridland

Apfelstrudel

En la Wikipedia pone que el Apfelstrudel se hace con compota de manzana. Eso roza la blasfemia. El Apfelstrudel de verdad se hace con manzanas de verdad, no con sucedáneos dudosos. Hace mucho que no hacíamos uno en casa, pero la ocasión lo merecía. Por el bien del Apfelstrudel, yo me limité a observar el proceso. Apenas han pasado 48 horas y ya no queda casi nada de los dos que hicimos. Es por fuerza mayor: la última vez que mi madre hizo Apfelstrudel, lo comimos de tan poco en poco, que al final ya no estaba bueno. Semejante desgracia debe ser evitada, así que esta vez no nos hemos refrenado ;-)

El componente principal del Apfelstrudel son las manzanas

Las manzanas y los demás ingredientes se distribuyen sobre una masa muy fina

Uno de los momentos críticos es enrollar la masa sobre si misma sin que se rompa

Si aún así se rompe, los agujeros siempre se pueden "parchear" con masa

Me tuve que dar prisa en hacer una foto del resultado antes de que desapareciera :D

Retiro

En mi caso, el principio del 90/10 se aplica al Retiro. El 90% de las veces que voy visito el mismo 10% del parque. Ese 10% es el paseo desde la Puerta de Alcalá hasta la Puerta del Ángel Caído pasando por el lago. De hecho, hasta hace unos días en un paseo con mis padres, nunca había estado en el Palacio de Cristal, al menos que pueda recordar. Me asusta pensar en la enorme parte del tiempo que uno ve una y otra vez lo mismo: las mismas calles, las mismas vistas, los mismos lugares. Al final uno acaba pensando que no hay nada más que eso, cuando en realidad a la vuelta de la esquina hay infinidad de sitios nuevos (u olvidados) por descubrir.

El Palacio de Cristal al atardecer

Dentro del palacio había una curiosa exposición de huesos colgantes

Los colores del otoño inundaban el lago delante del palacio

Apenas quedaba luz cuando llegué al monumento a Alfonso XII

Siempre había visto el monumento desde el otro lado del lago, pero nunca de cerca

Al anochecer, las barcas volvían al embarcadero