Tenerife

Jamás había buceado. Y no tenía ni idea de la cantidad de peligros que implicaba. Pero me dijeron que si me apuntaba a un viaje a Tenerife, así que no dudé :D A pesar de que mis éxitos bajo el agua fueron limitados, el viaje fue memorable. Me gustaría decir que la herida con la que terminé en el pie fue un rasguño tras una pelea con un tiburón a 40 metros de profundidad, pero me temo que fue más bien una roca a unos 30 centímetros :D Lo que más me gustó del manual de buceo fue el consejo en caso de realmente encontrarse con un tiburón: quedarse quieto y disfrutar la experiencia. Supongo que la experiencia de ser comido :D

La mayoría de las fotos que pongo a continuación son mías, pero algunas son de mis compañeros de aventuras submarinas. Las reproduzco con su permiso.

Aterrizaje en Tenerife con el Teide de fondo

El jardín de la casa en la que vivíamos tenía palmeras y platanos

De hecho, nuestro jardín estaba en medio de una granja de platanos :D

Aunque desde el jardín no se veía el mar, los atardeceres daban una luz impresionante

Todos los días cenábamos barbacoa: las ventajas de viajar con profesionales del tema

Pero no todo era carne: también había verduras...

... y pescado! Aquí pescado envuelto en hojas de platano antes de pasar por la barbacoa

Hicimos todas las inmersiones de mar desde un barco, pero reconozco que no fue este ;-)

Yo falto en esta foto de la GoPro: no pude bucear por un oído tapado :(

Acantilados de Los Gigantes: el tamaño relativo de las lanchas explica el nombre :D

Aquí me hice la herida en el pie, con una de esas rocas que se ven tan bonitas

El parque nacional del Teide me impresionó por su diversidad de paisajes

Al principio todo era tierra negra contrastando con árboles muy verdes

Cerca del Teide el color pasó a ser arenoso con rocas y arbustos

Y al final se transformó en un desierto de gravilla sin apenas referencias de escala

Montecarmelo

Apenas había puesto el pie en el colegio desde que terminé hace diez años. Sin embargo, la inauguración del nuevo Colegio Alemán de Madrid en Montecarmelo me motivó a ir: más por curiosidad arquitectónica heredada de mis padres que por recordar una época de la que ahí, lógicamente, no quedaba nada. Las imagenes renderizadas del proyecto no me habían dejado muy claro como iba a ser el lugar, pero una vez ahí, debo decir que no está nada mal. Una pena que los niños a lo mejor lo asocien a un lugar odiado ;-) Fui el día de puertas abiertas, y ahí había de todo: salchichas, cervezas, paella... y todos los "tópicos DSM" :D

Ahora todo el colegio tiene un diseño coherente. El anterior era bastante "Frankenstein".

El patio es literalmente un sitio duro: hormigón por todas partes

Cada fase de la educación tiene su propio edificio

La cafeteria, que ahora es toda una mensa, está iluminada con bolas transparentes

Supongo que los altavoces sustituyen a las antiguas campanas del recreo

Aún así, dudo que haga falta hacer sonar la campana en estéreo

Apenas se han mudado y las ventanas ya tienen decoraciones otoñales

De momento, el único verde del patio son tres árboles recién plantados

El colegio está literalmente al borde de la ciudad: más allá solo hay campo

La entrada del nuevo colegio es bastante más imponente que la del antiguo

Estrellas

Nunca me había fijado mucho en las estrellas. Antes de tener gafas, no entendía cuando la gente hablaba de constelaciones, cuando claramente aquello era negro sin más ;-) Cuando tuve gafas, la contaminación lumínica tuvo el mismo efecto, y para mi una foto al cielo por la noche era una foto negra. Hasta que al fin aprendí que el tiempo de exposición de una foto pueden ser más de dos segundos :D Este verano he hecho algunos experimentos, pero aún me queda mucho por mejorar. Pero se ven. Las estrellas están en la foto. Y siempre me sobrecoge pensar que estoy mirando desde una pseudo-esfera al más absoluto vacío.

La torre de Aschbacherhof frente al cielo estrellado

Nubes volando frente a las estrellas a las afueras de Madrid

El cielo de Guaza, Tenerife. Yo no apreté el disparador, pero estaba al lado ;-)

Euskal Reloaded

La Euskal ha sabido reinventarse. Hace unos años hubo un cierto declive cuando uno de los fundamentos del evento pasó inevitablemente a un segundo plano: la red local. Al mejorar la conexión a Internet que cada uno tenemos en casa, ya no tenía tantas ventajas ir a una LAN Party. No es que la organización lo estuviera haciendo peor, sino que la situación había cambiado debido a la evolución de la tecnología. Por suerte, la Euskal no solo ha sabido adaptarse, sino que además ha mejorado mucho en el proceso. Ahora el evento se centra en lo que la tecnología no puede sustituir: los participantes, a base de muchas actividades.

Este año las 4096 entradas se agotaron en menos de una hora

Aunque la red ya no sea la mayor atracción, es la base de la Euskal

Una de las actividades de este año fue un concurso de figuras de plastelina frikis

La muerte de peluchito: tras muchos años, ha tenido que dejar paso a otros memes

Otro de los concursos fue el "Euskal Chef": frikis cocinando :D

Este año nos apuntamos a un taller en el que construimos una mini-recreativa

Sorprendentemente, todo funcionó (casi) a la primera :D

La máquina utiliza un Raspberry Pi 2 con PiPlay para emular miles de juegos

Cada año se ven más impresoras 3D, como ésta que estaba al lado de nuestro puesto

El último día de Euskal, hasta los peluches estaban tristes de que se acabara

Treintaitrés

Apenas estuve treintaitrés horas en San Sebastián, pero la ciudad me gustó más que nunca. A lo mejor fue porque sabía que solo iba a estar un día, o porque había pasado bastante tiempo desde que estuve la última vez, hace ya casi dos años por mi cumple. Aproveché para hacer alguna foto, pero aún me queda una infinidad por aprender y practicar. Lo peor de todo es que, después de hacer todo lo que sé para intentar sacarle las ventajas a la camara "guay", luego hago una foto con el móvil y se ve igual. Y sin duda, no es porque la camara no sea lo suficientemente "guay", ni porque el móvil sea especialmente bueno :D

La tormenta que nos caló unas horas más tarde se cierne sonre la ciudad

No era consciente de que había tantas montañas tan cerca de San Sebastián

Tras muchos años volví a subirme a la montaña suiza, que no rusa, del Monte Igueldo

Antes los barcos del Monte Igueldo eran barcos de verdad, con motor de gasolina

El surf me da agujetas solo de verlo :D

Costa al otro lado del Monte Igueldo, con efecto miniatura (digital, claro, no de verdad)

La puesta de Sol fue bastante nublada

Faro del Monte Igueldo

Por la noche hubo fuegos artificiales sobre la bahía

Esta foto es minutos antes de que cayera el diluvio universal y huyéramos a casa