Las dos últimas semanas han sido tan intensas de trabajo que tengo la impresión de que han sido dos meses. Sin embargo, a la vez también me parece que han pasado volando. Lo que no cabe duda es que el tiempo avanza y la lista de cosas pendientes no para de crecer: tic, tac, tic, tac... En un descanso, la semana pasado conecté una webcam al Raspberry Pi y la configuré para que hiciera una foto de mi salón cada cinco minutos: la última imagen se puede ver aquí. De momento la camara apunta a un termómetro, ya que tampoco quiero que me espíe :D Cada hora se sube una foto a Dropbox, dando el siguiente resultado:
Efectivamente, el reloj del termómetro retrasa un minuto :D
Add new comment