Jávea
Esta es la segunda parte de una entrada que escribí hace unos días cuando todavía estaba en Madrid: la entrada anterior trataba acerca de la Euskal 17 y por lo tanto describía el principio de dos semanas estupendas. Dos días después de volver de Bilbao, nos fuimos de viaje a Jávea, desde el 29 de Julio hasta el 5 de Agosto. El plan no podía ser mejor: siete días en la playa con parte de mis mejores amigos de Teleco! :) Fue una pena que no pudieran venir todos, pero aún así fueron unos días geniales.
El paisaje en Jávea es increible: en algunos lugares la costa consiste en impresionantes acantilados que caen al mar para terminar en pequeñas calas de rocas, contra las que rompen las olas. En otros sitios, la caida no es tan abrupta y se forman lagunas entre las rocas que llegan hasta el mar. Todo ello está dominado por una montaña solitaria que se encuentra cerca de la ciudad de Jávea y que es visible desde casi cualquier punto. Esos paisajes vistos al atardecer son simplemente preciosos!
Atardecer junto al mar: al fondo se ve la montaña de Jávea
La ciudad de Jávea se encuentra entre dos cabos, que delimitan un tramo de costa cuyas playas son en gran parte de piedras. Sin embargo, hay una playa de arena, en torno a la cual se concentra una parte considerable de las casas de la ciudad. Fuimos tanto a esa playa como a las de piedras, y la verdad es que al final me gustaron más las de piedras, ya que no tienen arena que se pegue por todas partes! :D Fuimos casi todos los días a la playa, aunque algunas veces nos quedabamos en casa: de vez en cuando también está bien no hacer nada!
También hicimos algunas excursiones, que solían consistir en paseos por los impresionantes paisajes que describía antes: por suerte, hay cientos de fotos que lo documentan! :) Una parte de una de las excursiones fue un paseo por las rocas al pie de un acantilado, contra las que chocaban las olas. Por supuesto no pongo en duda que todos se hubieran atrevido a escalar por las rocas, pero por desgracia no todos tenían el calzado adecuado ;) Las vistas eran tremendas y poder contemplar los acantilados desde abajo era espectacular.
Lorena y yo bajamos hasta el pie del acantilado
La casa de Dani era nuevísima y estaba muy bien: tenía una terraza estupenda para cenar al aire libre, una piscina con setas artificiales sobre las que hacerse multitud de fotos, una estantería habitada por un gato ladrón de papier-mâché, una cocina en la que aprendí a preparar muchas comidas, unas vistas muy bonitas sobre la ladera de uno de los cabos que limitan la zona, un salon en el que jugar durante horas al Scrabble o al Tabú, un sofá en el que sorprendentemente cabían seis personas a la vez...
La piscina de la casa con sus setas artificiales
Aunque sea evidente, lo mejor del viaje fue poder estar varios días seguidos con personas a las que realmente quiero y admiro muchísimo. En ese sentido, la única pega fue que no pudieran estar todas las personas que me hubiera gustado. Falta un poco más de un mes hasta que me separen cientos e incluso miles de kilómetros de ellos, pero entre los exámenes de Septiembre y mi dichoso viaje a Alemania, es cierto que el viaje a Jávea fue, hasta cierto punto, una especie de despedida preliminar.
Esas personas han sido el eje en torno al cual ha girado todo para mi en estos dos últimos años y me angustia pensar que a algunas de ellas sólo voy a poder verlas apenas unos días antes de que se vayan. Para tranquilizarme, ya estoy buscando horarios de trenes, de vuelos baratos y de autobuses de largo recorrido: menos mal que existe Internet! Eso si, cuando se tiene, ya que de momento sigo sin conexión en casa :( Como para todo, uno no sabe lo que tiene hasta que deja de tenerlo.
Una de las pocas fotos en la que salimos todos
Es posible que esa angustia me influyera a lo largo del viaje, pero creo que más o menos conseguí controlarla :) Al final de la semana estaba bastante desconcertado: ¿Que voy a hacer? Je ne sais pas! Lo único que espero es que la angustia nunca se interpretara como enfado, ya que en todo caso estaba triste. ¿Que voy a hacer? Je ne sais plus! Aunque me costó bastante, creo que al final conseguí que mi cabeza también estuviera de vacaciones: pensar demasiado es malo. ¿Que voy a hacer? Je suis perdu!
La canción sonó en la radio durante el viaje de vuelta
Una versión en directo que me recomendaron
En cualquier caso, el viaje fue estupendo: en tan buena compañía, era dificil que no fuera así! :)
La sala más grande ha salido alguna vez en la televisión
Sólo pude hacer una foto de la sala XX: se me acabó la batería :(









