Besugo

Mientras que 24 era 4! y 25 era 5², 26 no tiene gracia alguna. Sobre todo, no me hace ninguna gracia que 26 esté más cerca de 30 que de 20. Tras casi cuatro años en Alemania, la perspectiva me da cada vez más vértigo. Para mitigar esta early-life crisis, decidí poner kilómetros de carretera por medio: en concreto, 1400 hasta San Sebastián. Ya acostumbrado a volar, el viaje me hizo ser consciente de nuevo de la enorme distancia, rodando kilómetro a kilómetro por autopistas, carreteras y calles. Entre tanto, habían pasado tres años desde que estuve en San Sebastián la última vez.

Puesta de Sol en la bahía de San Sebastián

El día de mi cumple fuimos a comer Besugo en Getaria. La carretera que lleva ahí es espectacular: a un lado el enorme mar y al otro el acantilado, a cuya ladera se aferra la carretera, curva tras curva. Entre el Besugo y las buenas vistas, no me importó tanto cumplir 26. La verdad es que toda la zona es impresionante y me da pena no aprovechar más la casa. Parece más que evidente que habría que hacerlo, ya que ni es caro ni me faltan días libres en el trabajo para poder ir. Sin embargo, todo aquello no es nada ni tiene ningún valor si no es compartiéndolo con alguien; en este caso, con mis padres.

Al hacer un poco peor tiempo, el aire en el Peine del Viento impresionaba más

El puerto de Getaria conecta la costa con una isla conocida por su forma de ratón

Las costas rocosas como esta me encantan

Gradierwerk

Coincidiendo con la visita de mis padres, ayer fue la reunión familiar por parte alemana que se intenta hacer cada año. Esta vez estuvimos en Bad Kreuznach, un pueblo a unos 70 kilómetros de Darmstadt al que llegamos cruzando el Rin en ferry. Se trata de un balneario con varios Gradierwerke (torres de gradiente), unas construcciones muy llamativas diseñadas originalmente para recuperar sal, pero que ahí se usan para generar vapor de agua con supuestas propiedades curativas. El agua se bombea hasta lo alto de la torre y luego cae evaporándose poco a poco por densas ramas. No se si son curativas, pero desde luego son impresionantes!

A punto de cruzar el Rin en el ferry

Este enorme brazo hacía un movimiento horizontal para hacer funcionar la bomba

Al otro extremo del brazo había una noria impulsada por el agua de un canal

La torre de gradiente vista de lado

Bad Kreuznach también es conocido por su puente con casas (Foto por FrankMaurer)

Rutina

Hoy está siendo un domingo bastante rutinario: la lavadora, las plantas, la basura y otros habituales. Es una rutina peligrosa, ya que al final acabo encerrado en casa. Iba a ir a la piscina, pero encontré la excusa perfecta: no tengo la moneda de 1 € para la taquilla. Empecé el mes diciéndome que iba a trabajar un numero de horas más razonable y a cambio invertir el tiempo en cosas útiles. Ahora trabajo menos, pero acabo frente al ordenador perdiendo ese tiempo recién ganado. La rutina es cómoda y fácil. Por eso se ha convertido en rutina. Pero me lleva a una soledad inaguantable.

Al menos ultimamente no llueve demasiado y he podido tender la ropa en el balcón

En un intento de romper la rutina, tras más de un año he ido al parque Rosenhöhe

Una vez más, el marcador ha llegado al final de la semana y del fin de semana

En casa hace tanto calor estos días que las plantas consumen mucha más agua

10 años decimales

No se lo que hubiera contestado si al volver de la Euskal 11, la primera a la que fui, me hubieran preguntado si en diez años seguiría asistiendo. La respuesta correcta hubiera sido que sí, ya que la semana pasada cumplimos ese décimo aniversario en la Euskal 21. Por si fuera poco, la casualidad quiso que estuviéramos exactamente las mismas personas que fuimos en 2003. Si hubiera podido ir todos los años desde entonces, hubiera sido mi undécima Euskal. Sin embargo, en 2010 no pude ir, por lo que el décimo aniversario ha coincidido con mi décima Euskal.

La Euskal desde el aire, grabado con un quadricóptero de Jueguetrónica

A veces me preguntan por qué voy: ¿no se hace aburrido estar cinco días en el ordenador, sin nada específico que hacer? ¿No es siempre lo mismo? Yo también me lo he preguntado y he llegado a la conclusión de que hay dos motivos. Por un lado, suelen ser los únicos días del año que puedo aislarme de todo y dedicarme a frikear. Por ejemplo, esta vez me apunté a un taller de programar un microcontrolador. Para hacer eso no me haría falta estar en la Euskal, pero solo ahí encuentro el tiempo para ello. Lo mismo le ocurre a los demás que van, de manera que además tenemos tiempo para hacer cosas frikis juntos.

Programé un contador de tiempo trabajado que además twitteaba estadísticas

Por otro lado, la Euskal es una red tangible. En casa también hay Internet y cada vez más rápido, pero ahí la red no es más que un cable que sale de la pared, por lo que uno no es consciente de la inmensidad a la que está conectado. En la Euskal, la red se puede ver y, a pesar de ser muchísimo mas pequeña que Internet, impresiona. Son "tan solo" unos 4000 sistemas, pero ayuda a ser consciente del orden de magnitud. Internet es cada vez más grande, más rápido, está en actividad continua y nunca para. La Euskal no es ni la punta del iceberg y aún así, ya es sobrecogedor.

Este año hubo 16 bloques con 256 puestos cada uno, excepto uno un poco más pequeño

La Euskal 21 en las noticias

El primer experimento de hacer huevos fritos en la plancha :D 

Este año ha habido más actividades que nunca, sin faltar el Harlem Shake :P

Vuelta a Alemania: la costa con Pasaia, San Sebastian y Zarautz desde el avión

El Boeing 767 de LAN en el que llegué a Frankfurt a principios de la semana

New Orleans

Ya no hay esclavos en plantaciones de algodón ni apenas barcos de vapor en el Mississipi, pero uno de los tópicos ha perdurado: la humedad y el calor. Lo peor no es el clima en si, sino que parece que cuanto más calor hace fuera, más frío ponen el aire acondicionado. Así acabé poniéndome dos chaquetas en las sesiones de la conferencia que me llevó hasta Nueva Orleans a finales de Junio. Por suerte, aparte de la ligera discrepancia climatológica entre el desgraciado que puso la temperatura del aire durante las sesiones y yo, el viaje fue toda una experiencia :) Sin más introducción, pongo unas cuantas fotos de las aventuras por "Niarlens" :D

French Quarter. El centro de Nueva Orleans es el barrio francés. La casa típica tiene dos plantas y balcones como los de la foto. El barrio es muy tranquilo excepto una calle: Bourbon Street, que más bien recuerda a algo tipo Spring Break.

French Quarter. Castilla es grande y ancha, pero no sabía que llegara hasta Louisiana :D Como en el monopoly, parece que España y Francia iban intercambiandose la región a base de tratados, hasta que finalmente Francia vendió Louisiana a Estados Unidos.

French Quarter. Este edificio que parece viejo y abandonado resulta ser el mejor sitio de Nueva Orleans para escuchar Jazz. La gente hace cola durante horas para entrar, pero para la conferencia nos habían reservado todo el local. La moto resultó estar ahí :P

French Quarter. Esto es lo que hay al otro lado de las puertas de madera de la foto anterior, justo tras el concierto de 80 minutos que nos habían preparado. Nos tuvieron que echar puntualmente tras hora y media, ya que la gente ya estaba haciendo cola.

French Quarter. En el borde del barrio que da al río está la catedral de San Luis y el antiguo edificio del cabildo español (a la izquierda). Aquí también está el "Café du Monde", un local tremendamente famoso por su "café au lait" y "beignets".

Garden District. Los americanos no querían saber nada de los franceses y españoles que quedaban, asi que construyeron sus mansiones cerca de las plantaciones. Ahora es un barrio con pinta cara donde creo que tuve pinta sospechosa al hacer tantas fotos.

Garden District. El nivel de agua es tan alto que el agua haría flotar los sarcófagos hasta sacarlos de la tierra. Para evitarlo "entierran" a la gente en casetas de piedra. Sin embargo, aquí parece que querían a toda costa una tumba convencional :D

Skyline. Hay ferrys que cruzan el Mississipi cada media hora y son gratis, asi que no dudamos en cogerlo para ver la ciudad al anochecer desde el río. Sigo sin explicarme porque han puesto una línea de alta tensión (derecha) en plena ciudad.

Swamp. La región también es famosa por sus zonas pantanosas y, sobre todo, por los cocodrilos que viven ahí. Nos aventuramos por cuenta propia en esa especie de jungla, pero lo que nos hizo salir corriendo fue otro peligro: la ingente cantidad de insectos.

Swamp. En los parques de la ciudad deben echar algún veneno tremendo para mantener los bichos a raya. Por todas partes se ven impresionantes robles con largas ramas horizontales que crean un ambiente muy interesante. Y una sombra esencial.

Swamp. Al final vi a un cocodrilo, pero en forma de salchicha en un bocata que me comí. Para el que quiera escucharlo, estaré encantado de relatar como aceché en los pantanos al cocodrilo para matarlo con mis propias manos y comermelo. Crudo. ;-)

Natchez. Aunque apenas quedan barcos de vapor, por supuesto hay uno para turistas en el que no dudamos subirnos :D Hay otro de la competencia, pero nos aseguraron (con marcado desprecio hacia el otro barco) que ese no era de vapor de verdad :P

Natchez. Se podía visitar la sala de máquinas y admirar las impresionantes palas del barco en acción. A bordo había un grupo de Jazz y el imprescindible restaurante con precios inflados a más no poder, del que decidimos prescindir.

Clima. Nada más bajarnos del barco, cayó el diluvio universal. Notese que no se ve el otro lado del río y que apenas se distingue la silueta del enorme barco de carga que está pasando de fondo. Por suerte las tormentas pasaban bastante rápido.

Costa. Un día decidimos alquilar un coche e ir hasta la costa, que está más lejos de lo que parece. Ahí todo es llano. Muy llano. Lo único que sobresale son los postes de electricidad, listos para ser tumbados por el siguiente huracán que pase por ahí.

Costa. Es todo tan llano, que el agua de los ríos está casi a la misma altura que la tierra. Para que los ríos sigan siendo navegables sin tener que elevar las carreteras, el paisaje está lleno de este tipo de puentes levadizos.

Costa. Tras muchas millas, llegamos al Golfo de México. Aquí todas las casas estaban elevadas sobre pilares de madera para evitar las inundaciones. Había algunos que parecían haber aprendido la lección de los tornados y utilizaban pilares de hormigón :P

Costa. Aunque apenas se ve en las fotos, en el horizonte se distinguian estructuras que no parecían barcos. Probablemente fueran algunas de las miles de plataformas petrolíferas que hay por esa zona. Eso si, por suerte el agua estaba limpia.

Ostras. Dada la cercanía al mar, por todas partes ofrecían ostras. Aún no se como llegué a decidirme a probar una: como dicen en la Wikipedia, son de "gusto adquirido", es decir, saben a rayos hasta que uno no ha tomado muchas y se acostumbra.

La noche. En el sentido más literal, la noche es uno de los mejores momentos del día en Nueva Orleans, ya que es cuando el clima se hace más llevadero. Poco antes de entrar en un sitio de Jazz, una noche nos encontramos con este luminoso mercadillo.

Frankenstein

Junio ha sido un mes muy ajetreado. Tras el viaje a Madrid y sobrevivir a una paper deadline, lo siguiente fue la SPAWC, un congreso de procesado digital de señales. Aunque no es mi tema principal, estaban interesados en ejemplos practicos que llevaran a la realidad lo que los especialistas en ese área desarrollan en forma de infinitas fórmulas matemáticas. Eso es algo que sí hemos hecho alguna vez, así que ahí me planté con mi poster. El congreso era aquí en Darmstadt, así que no era tan exótico, pero a pesar de ello fue toda una experiencia. Sobre todo, un día nos llevaron a cenar al castillo de Frankenstein, que ni siquiera conocía :D

Frankenstein. Hay varios castillos por la zona con el mismo nombre, pero parece que el monstruo no estuvo en ninguno de ellos. A cambio, las vistas desde la torre del castillo merecían la pena y en la cena había mucha comida gratis :D

Frankenstein. Al llegar nos recibieron con este brebaje y los camareros se negaban a dar detalles de lo que era: ¿batido de cerebro? Al menos conseguí sonsacarles que llevaba alcohol, así que pude eludirlo con una buena excusa :P

Frankenstein. La cena fue en una terraza con vistas. Hacia un calor tremendo, pero la recompensa vino al atardecer, ya que la puesta de Sol mereció la pena. Volvimos ya de noche cerrada, pero aun así, ni rastro del monstruo :(

Darmstadtium. El evento en sí fue en el Darmstadtium, un centro de congresos muy llamativo e inspirado en el darmstadio, un elemento de la tabla periódica descubierto en 1994 en - oh, sorpresa - Darmstadt. Con ese nombre, quien lo hubiera dicho.

Darmstadtium. Mi graduación alemana también fue aquí, pero después no había vuelto a tener oportunidad de entrar. Al tercer día de congreso me sentía un poco culpable, ya que hasta entonces solo había podido ir a los eventos relacionados con comida gratis :P

Casualidad

Me sigue sorprendiendo lo increible que es todo, sobre todo las personas. En estos días en Madrid he visto a muy buenos amigos y cada vez me sobrecoge más ser consciente de las grandes personas que son. Aunque ya lo sabía antes, una de las cosas que he podido comprobar en estos últimos años es que no hay nada más importante que la gente con la que uno se encuentra a gusto. Puede parecer evidente, pero tras vivirlo en todas sus consecuencias, soy más consciente que nunca de ello. Esa gente son mis padres; son mis amigos; son las personas con las que puedo compartir cosas.

Sobrevolando el embalse de Buendía de camino a Madrid la semana pasada

Al llegar al aeropuerto de Frankfurt me he encontrado con un gran amigo. Hace un montón que no nos veiamos y me ha encantado poder hablar un rato con él. Ha sido de pura casualidad, pero a veces las mejores cosas ocurren así.

Aproximación a Frankfurt esta tarde sobre paisajes muy verdes

La camiseta

Estos últimos días están siendo agotadores, ya que tengo montañas de trabajo por hacer en poco tiempo. Asi paso los días hasta tarde en el trabajo y llego cansado a casa, pensando en todo lo que tengo que hacer al día siguiente. Aunque parece un panorama bastante negro, a veces ocurren cosas que me alegran de nuevo el día, sin importar lo malos que hayan sido los resultados de las últimas medidas. Por ejemplo, el otro día al llegar a casa me encontré en el buzón un regalo estupendo: ¡una camiseta super-personalizada! La he guardado enseguida junto a las otras guays, como las de la Euskal o la del Portal 2 :)

En mi color favorito :)

Hay más camisetas guays en su tienda de Etsy (enlace)!

Switching Tables

En Darmstadt, muchas de las actividades para estudiantes de intercambio están organizadas por AEGEE, una especie de club europeo de estudiantes. Una de ellas es "Switching Tables", que consiste en invitar y ser invitado a una cena en varias casas repartidas por la ciudad. Dadas mis limitadas habilidades en ese ambito, en su momento no me apunté por el bien de la salud de los otros participantes. Sin embargo, entre tanto he aprendido a cocinar platos más o menos comestibles, así que decidí apuntarme. Solo se organiza dos veces al año, así que al enterarme de que iba a ser este martes, me inscibí enseguida.

Las alternativas al 비빔밥 eran 김밥, 제육볶음 o 떡볶이 ;-)

El esquema es sencillo. Se participa por parejas y cada pareja prepara un plato, que puede ser un entrante, un principal o un postre. Para el plato elegido, cada grupo invita en su casa a cuatro personas, mientras que para los otros platos cada grupo es invitado a una casa ajena. Los organizadores emparejan a los que se apuntan solos, como yo. En mi caso, tuve de compañera a una coreana muy agradable, asi que hicimos un plato principal medio español, medio coreano. Ella preparó 비빔밥, es decir Bibimbap, que al parecer significa literalmente "arroz mezclado". Por mi parte, hice una tortilla de patatas y un rollo de carne picada.

Mi tercera tortilla en solitario. Aún tengo que practicar dar la vuelta :D

Tanto el entrante como nuestro plato principal fue en la residencia en la que viví durante año y medio al llegar a Alemania. Hace mucho que no había estado ahí. Nada más entrar, el olor de aquel lugar me trajo muchos recuerdos. Se me había olvidado como era. El entrante fue una especie de cuscús. No me acuerdo del nombre, pero solo me quedó claro que no era cuscús. Después vino el plato principal, pero a pesar de que al final fuimos ocho u nueve, siguió sobrando un montón de comida. Lo más curioso fue el postre, que fue "el secreto de Inge la roja", una mezcla de frambuesas, merengue, nata, nata, nata y más nata :D

Aunque ya lo he intentado varias veces, el rollo de carne me suele quedar seco :(

Fue una tarde divertida y curiosa. Me alegro de haber participado. Añadido. Entre tanto, me he enterado que lo que se parecía al cuscús era bulgur y el entrante en sí se llamaba Kısır. Ese día aprendí muchas cosas nuevas :)

Borradores

A menudo me gustaría compartir ideas y pensamientos en el blog, pero al final no me atrevo. Suelen ser razonamientos un tanto abstractos, por lo que tengo miedo de que se entienda algo distinto de lo que quería decir. Incluso podría pasar que sí se sepa lo que quiero decir, pero que sin querer el texto incite a pensar que tras la primera interpretación hay una segunda intención. O peor aún, dado que desde hace algún tiempo anonimizo los textos, podría parecer una crítica escondida :( Sin embargo, ninguna entrada de este blog persigue esa intención. Por ello, algunas entradas se quedan en borradores, que nunca se si es buena idea publicar o no.

Las flores del año pasado eran blancas, pero esta ha salido amarilla

A raíz de eso, esta semana he decidido poner unas fotos que no pueden dar lugar a malentendidos, se miren por donde se miren :) Las plantas acerca de las que escribía hace unos meses han sobrevivido el invierno! Encima de este párrafo se ve la flor que acaba de salirle a las rosas. Abajo se ve la planta del dinero, que ha multiplicado su tamaño varias veces. Lo malo es que desde hace unas semanas se le van muriendo hojas cada poco, aunque siguen creciendo nuevas, asi que no estoy seguro de lo que le pasa. Ambas siguen abastecidas mediante Blumat, que de momento funciona muy bien.

En la entrada "Plantas" (enlace) se ve el tamaño que tenía en Octubre

Las hojas se van poniendo negras poco a poco y al final se caen :(