Cepillo

No lo entiendo. Son unos exagerados. Mi cepillo de dientes estaba impoluto. Limpio y funcional. Puede que la cabeza del cepillo estuviera un poco desgastada, pero poca cosa. Pues se partieron de risa cuando lo vieron. Tampoco es para tanto. Al fin y al cabo, hay que amortizar las inversiones. Sería una pena tirar un cepillo cuando aún funciona perfectamente. Les hizo tanta gracia que al final me sentí obligado a comprar uno nuevo. Encima sólo los venden de dos en dos: ¿y que hago yo ahora con el otro? Me sentí triste al tirar el antiguo. Le tenía cariño después de tanto tiempo juntos. Decían que no lo usarían ni para cepillar zapatos. Vaya desalmados.

Prometo que lo tenía desde hace menos de un año. Creo ;-)

Stockholm. Stockdunkel.

El título de esta entrada es un juego de palabras en alemán: "stockdunkel" significa "oscuro de narices", que es como está Estocolmo estos días a partir de las tres de la tarde. Y con eso no quiero decir que a las tres empiece a anochecer. No. Con eso quiero decir que a las tres de la tarde no se ve tres en un burro. Las pocas horas de Sol son una de las cosas que más me han impresionado en mi segunda visita a Estocolmo, tras la primera hace ya más de tres años. Esta vez el motivo ha sido un workshop en la KTH, pero de paso he visto algunas de las cosas que me habían quedado pendientes.

Campos helados en el norte de Alemania de camino a Estocolmo

Aprovechando que por fin estoy terminando de leer los libros de Millenium, me di una vuelta por el barrio de Södermalm, que es donde transcurre gran parte de la acción. En palabras de nuestra guía de Free Tour Stockholm, si el centro es hipster, Södermalm es super-mega-hipster :D Muchas calles me sonaban del libro e incluso pasé por Mosebacke, la zona en la que Lisbeth Salander se esconde en el segundo libro. En otras partes de la ciudad también tropecé con nombres del libro. Pasé por la plaza de Odenplan, donde vive el ficticio abogado Bjurman: lo curioso es que ahí ví un abogado llamado Björkman - ¿coincidencia?

Al contrario de lo que creía, Mosebacke no es una calle, sino una plaza con puerta incluida

En Södermalm incluso comimos en el Kvarnen, el bar/restaurante al que Lisbeth Salandar va con Miriam Wu en el segundo libro. Por supuesto, no dudé en pedir albóndigas suecas, también conocidas como albóndigas del IKEA. Me impresionó que todos los platos incluyeran ensalada, pan y mantequilla, que nos pusieron nada más sentarnos para hacer más amena la espera. Siguiendo otro consejo, el último día probé la comida rápida sueca, que consiste en un roll con puré de patatas, dos salchichas y lechuga. Al principio lo del puré de patatas se hace un poco raro, pero me gustó mucho. Además da calor, que ahí siempre conviene :D

Mi intención era subir a la torre del ayuntamiento, pero está cerrada en invierno :(

Lo que sí que dio calor fue la "sauna vikinga" a la que fuimos. La teoría es bien sencilla: meterse en una sauna a 110 ºC y luego saltar a un lago a 6 ºC. En la práctica se hace un poco más duro, pero incluso repitiendo el proceso tres veces lo sobreviví :D No tiene precio ver el termométro a más de 100 ºC y al "sauna master" echando más leña al fuego mientras el sudor brota por todos los poros. Sin embargo, lo mejor son los minutos después de salir del agua gélida, ya que parece casi surrealista: a pesar del frío, estábamos en bañador como si fuera verano, mientras nuestros cuerpos seguían "humeando" vapor.

Por si acaso alguien duda, tengo un diploma que certifica que hacía mucho frío!

Igualdad

Nada más llegar a Darmstadt, me llamó la atención que la universidad organizaba una LAN Party con el lema "Girls Only". Más tarde descubrí que se lleva haciendo varios años y que es una de las medidas con las que la universidad intenta luchar contra un problema preocupante: la desigualdad. De género, se entiende. Solo conozco la estadística de la escuela de informática, con tan solo 15% de alumnas, pero en ingeniería eléctrica el panorama es parecido. Dicen que Alemania es mejor en todo, pero desde luego en este tema no es el caso, a pesar de que la universidad hace todo lo posible por mejorar.

La misma temática se discute en otras universidades y paises

Al principio, las medidas de la universidad me desconcertaron, ya que aún no era consciente de las dimensiones del problema. Por ejemplo, no entendía otra de las iniciativas, que consiste en "Frauenfrühstücke", es decir, literalmente "desayunos de mujeres" para alumnas, profesoras, doctorandas y secretarias. Si el problema era la mayoría de hombres, ¿no era igual de malo fomentar actividades solo para mujeres? ¿No ampliaba eso aún más la brecha que se quería cerrar? ¿No era más lógico que hubiera el mismo número de hombres que de mujeres para acabar de una vez con una diferenciación sin sentido?

La programación, corazón de la informática, fue inventada por Ada Lovelace

No lo entendí hasta que vi el tema con perspectiva y me di cuenta de la enorme y aterradora magnitud del asunto. El objetivo de las actividades no es que la gente se deshaga de estúpidos prejuicios. Es algo mucho más fundamental. Ni se me había pasado por la cabeza que ese pudiera ser el problema: se trata de autoconfianza. La sociedad alemana inculca a la gente que las mujeres no valen para trabajos técnicos hasta el punto que ellas mismas lo creen. Es demencial: ¿como es posible que se fomente una idea tan absolutamente absurda? Da igual por donde se mire, no tiene pies ni cabeza.

Una máquina de Rube Goldberg es un buen uso para todos esos trastos rosas :D

No hay que buscar mucho para ver que ese prejucio de la sociedad no es cierto. En informática, empezando por Ada Lovelace, inventora de la programación, hasta Radia Perlman, apodada "madre de Internet" por desarrollar el Spanning Tree Protocol, pasando por Dina Katabi, catedrática del MIT que publica trabajo tras trabajo a cada cual más ingenioso e impresionante que el anterior. Lo malo es que aunque la universidad haga todo lo posible por evitar la desigualdad, solo puede luchar contra sus consecuencias. La raíz del problema está en otro lado: en una sociedad que parece anclada en la prehistoria.

últ. vez

El que diseñó la función de WhatsApp que indica cuando alguien se ha conectado por última vez debe ser sin duda una de las personas más retorcidas y crueles del mundo. Su único rival es el que decidió incluir en Facebook el famoso "seen" que indica cuando se ha leído un mensaje privado. A lo largo de meses he intentado encontrar un motivo razonable para esas funciones pero lo único que he encontrado es odio, schadenfreude y mala saña. No se me ocurre ninguna situación en la que esa información pueda ser de ayuda. Si al menos fuera un dato anodino, a nadie le importaría, pero es cizaña en su máxima expresión.

El video ya tiene su tiempo, pero sigue siendo genial

Se podría argumentar que sirve para saber si alguien ha leído un mensaje urgente, como por ejemplo un "llego tarde" o "estamos fuera". Si cada mensaje fuera un atraco a mano armada, como ocurría con los SMS, tendría su sentido: en vez de pagar un precio desorbitado para contestar con "ok", se podría ver directamente si el mensaje ha sido leído o no. Sin embargo, los mensajes son gratis. GRATIS. Por lo tanto el daño psicológico-emocional del dichoso "últ. vez" y del nefasto "seen" también es gratuito. Solo me puedo preguntar: ¿quien? ¿quien fue el iluminado al que se le ocurrió semejante desproposito?

Ya lo decía el CEO de Sun en 1999: "you have zero privacy anyway, get over it"

También se podría decir que esas funciones se han heredado de los chats tipo el difunto MSN Messenger o GTalk. Sin embargo, hay una fina pero muy importante diferencia. En un ordenador, que un usuario esté "online" solo quiere decir que hay una pantalla en una habitación en la que están apareciendo los mensajes, pero el destinatario puede estar en cualquier otra parte de la casa o viendo algo en otra ventana y por eso no contesta. En un móvil, "online" quiere decir que el destinatario tiene la pantalla delante de las narices y ha abierto la aplicación. No queda espacio para inventar consuelos a mensajes ignorados.

Solo le falta poner "seen and ignored" :P

No es que el tema me preocupe, ya que por desgracia hace tiempo que no envio mensajes cuya no contestación me vaya a desanimar: ¡ojalá! Sin embargo, me voy enterando de las complicadas técnicas para evitar ese desatino de "seen" o "últ. vez". Mi conclusión es que era un mal evitable. No hacia falta hacer tanto daño. Ni el Doctor Maligno y Blofeld juntos hubieran logrado tramar semejante plan para hundir en la depresión a tanta gente. Y a pesar de todo, WhatsApp y Facebook siguen teniendo un éxito arrollador porque en el fondo, a todo el mundo le gusta ver que un mensaje es contestado nada más ser visto.

Airborne Electronics

El avión apenas había posado el tren de aterrizaje principal sobre la pista y aún le quedaba un buen tramo para detenerse cuando en algún lado sonó un delatador móvil, supongo que avisando de un mensaje nuevo. Mientras tanto, mi vecino se divertía con un juego en su smartphone. El avión no estalló y los motores no fueron pasto de las llamas. Tampoco nos salimos de la pista. Vaya decepción. A lo mejor se podría pensar que siendo Teleco y dedicándome a redes inalámbricas, debería saber cuanto hay de verdad en las advertencias sobre dispositivos electrónicos en vuelo. No lo sé. Pero lo peor de todo es que creo que nadie lo sabe.

Lyon nocturno desde las alturas durante mi último vuelo a Madrid

Las razones para prohibir los dispositivos electrónicos son de todo tipo, pero parece que en el fondo la explicación es "por si acaso". Sin embargo, hay algunos motivos indiscutibles. Por ejemplo, no tiene sentido intentar usar las funciones de red de un móvil en un avión. Por un lado, a una altura de varios kilómetros, el móvil tiene que emitir a toda potencia para intentar alcanzar una estación base en tierra. Por otro lado, las estaciones base no están pensadas para que un móvil pase por su área de cobertura a 700 km/h. Las estaciones en tierra tendrían que estar pasando clientes de una a otra (handover) a una velocidad para la cual no están diseñadas.

Algún lugar de Alemania poco después de despegar desde Frankfurt

También tiene sentido la prohibición genérica de dispositivos que emitan señales electromagnéticas. Aunque las frecuencias que utilicen no sean las mismas que las que utilizan los sistemas del avión, un dispositivo "chapucero" comprado en a saber donde puede que no cumpla del todo todas las normas. Aunque la solución sería especificar exactamente los dispositivos que se pueden usar y los que no, hacerlo cumplir simplemente no es factible. Sería curioso un anuncio del estilo: "... solo se permiten dispositivos de la marca XYZ ...". Por lo tanto, más vale prevenir que curar y prohibirlo todo.

Hay simulaciones electromagnéticas de aviones, asi que no todo es pura paranoia :)

Hay mucho debate sobre si prohibir todos los dispositivos durante despegue y aterrizaje tiene sentido o no. Parece que la razón tiene que ver con que son las fases más criticas del vuelo. Es decir, si pasa algo, la gente debería estar más pendiente de salir del avión con cierta celeridad que de subir a Facebook fotos de lo que está pasando. También parece que tiene que ver con que no salga volando ningún teléfono en caso de que no sea el aterrizaje más suave que se haya visto. Pero a la gente le da igual. Lo único que importa es el WhatsApp para decir que el avión casi ha llegado, como si así se llegara antes a casa.

Red Postal

Empecé a escribir postales desde Alemania en el verano del 2008. Le copié la idea a mi madre, que cada verano escribe a sus amigos desde la torre. Desde entonces he intentado enviar postales desde todos los sitios que he visitado: me hace ilusión mandarlas :) A pesar de que las redes modernas sean algo que me fascina y a lo que le dedico casi todo mi tiempo, la red postal sigue siendo algo único, ya que no solo transmite información, sino literalmente objetos. Esa misma postal que escribo desde la habitación de un remoto hotel será la misma que tenga en sus manos el destinatario: me parece algo realmente especial.

Esta postal llegó a la vez que la visita de la persona que me la había mandado :D

A algunos lugares he podido viajar después de recibir la postal :)

A veces me cuesta darme cuenta de que la red postal es diferente, sobre todo cuando se mezcla con las redes modernas. Por ejemplo, justo después de haber mandado una postal, me sorprende que en una conversación por mail el destinatario todavía no sepa lo que le acabo de mandar y tardo un poco en darme cuenta de que la postal sigue en el buzón esperando pacientemente a que Correos la recoja. Aunque el enorme retardo parezca una desventaja, los mensajes asíncronos pueden servir para comunicar cosas que no tengan prisa y que no haga falta que interrumpan al destinatario haciendo pitar su smartphone.

Las postales también me ayudan a descubrir sitios impresionantes que no conocía!

He traido a Darmstadt las postales que recibí cuando todavía estaba en Madrid

Mirar el buzón al llegar a casa me recuerda la emoción de conectarse para mirar si había e-mails nuevos cuando aún no tenía smartphone: ¿habrá llegado algo nuevo? La ilusión de encontrar algo aparte de spam analógico es genial :) A lo largo de los últimos años he seguido recibiendo postales con recuerdos desde un montón de sitios distintos: han viajado desde lejos y cada postal cuenta una nueva aventura. Las he ido colocando en la cómoda de mi cuarto, pero el fin de semana pasado decidí ordenarlas y ponerlas en un marco parecido al que ya tengo en mi cuarto con postales de hace ya algún tiempo.

Desde que vi la imagen de este monte frente a la costa vasca, tengo pendiente ir

Estando tan relativamente cerca, aún no conozco Portugal: ¡quiero ir! :)

Al igual que con el primer marco, las postales están sujetas con una especie de esquinas adhesivas que en principio están pensadas para álbumes de fotos: la ventaja es que no hace falta pegar las postales y por lo tanto no se estropean. Aunque se pueden volver a sacar sin problema, esta vez las he escaneado por ambas caras, ya que en algunas el texto empieza a borrarse. Sin duda, esa es otra característica única de lo analógico que también me sorprende: mientras lo digital solo puede estar entero o roto, lo analógico da segundas oportunidades para descifrar lo que decían esas tenues letras apenas legibles :D

El cuadro que estaba apoyado en la cómoda está colgado ahora en la pared de enfrente

Helicóptero

Hace unas semanas recibí por correo un regalo en una caja muy grande. Al agitarla, oí el familiar ruido de muchas piezas mezclándose y casi no me lo podía creer: sonaba a LEGO! Al abrirlo, mi ilusión se confirmó al ver que era un enorme modelo de un helicóptero de LEGO Technic :) Hace años que no montaba uno así y tenía unas ganas enormes de volver a encajar las famosas piezas de plástico. A lo largo de las últimas semanas lo he ido construyendo poco a poco, yendo lento para aprovecharlo más. Además he documentando el proceso con fotos, de las cuales pongo unas cuantas a continuación.

El modelo terminado mide nada más y nada menos que 59 cm de largo

Aunque muchas piezas siguen siendo igual, parece que durante los años en los que no he construido nada ha habido una evolución. Por ejemplo, piezas muy parecidas que antes eran negras ahora son de colores distintos para distinguirlas mejor. Otra cosa que me ha llamado la atención es que hay más piezas especializadas para determinadas funciones, aunque la mayor parte siguen siendo genéricas. También me ha impresionado que las piezas típicas de LEGO Technic, es decir, los bloques con agujeros, han cedido el paso a barras también con agujeros pero sin enganches en la parte superior e inferior.

Las barras móviles sirven para sacar las ruedas, inclinar las helices y bajar la rampa

El helicóptero en sí es impresionante. Lo que más me gusta son los mecanismos que tiene: aparte de girar ambos rotores a disitintas velocidades, puede abrir una rampa trasera, plegar el tren de aterrizaje y bajar un gancho de rescate. Lo más llamativo es que todo eso se hace girando una única rueda, ya que hay una ingeniosa caja de cambios que permite seleccionar el mecanismo que se quiere activar. De todo el diseño hay un único aspecto que no entiendo: el tambor en el que se enrolla la cuerda con el gancho está sobre un eje sujetado con una pieza que hace muy dificil que gire, pero es lo que pone en las instrucciones :(

El famoso paso: el eje gris no puede girar bien estando sujeto con ese conector

El problema de que sea tan dificil girar ese eje es que hay que hacer una fuerza considerable para bajar el gancho, lo cual repercute en todos los engranajes de la caja de cambios. Lo malo es que apenas han sobrado piezas, pero a lo mejor pido las que harían falta para solucionar ese extraño diseño. Buscando si a otra gente también le había pasado, he encontrado un montón de páginas de fans de LEGO que comentan el modelo y proponen todo tipo de mejoras al diseño original :D La verdad es que tras terminar este modelo, tengo ganas de volver a Madrid y reconstruir alguno de los que tengo ahí!

Las dos barras verticales en forma de Y traducen rotación en movimiento lineal

La cola del helicóptero es tan larga como el cuerpo central

Los engranajes oscuros transmiten la rotación al engranaje de al lado, pero no al eje

Me sorpendió que la rampa fuera una pieza única, en vez de estar compuesta de otras

Caja de cambios: las piezas rojas se mueven para seleccionar los distintos mecanismos

El album completo de fotos del montaje se puede ver en este enlace :)

Esperanza

Recuerdo que hoy hace cuatro años andaba por la noche de camino al albergue de Darmstadt. De golpe, me acordé de todas las preocupaciones del verano que acababa de terminar. Entre el viaje y la llegada a Alemania, el día había sido tan intenso que no me había dado tiempo a pensar en aquello. Me sentí muy aliviado y alegre al darme cuenta. "Aquí" - pensé - "eso no me afecta". Y seguí caminando por la noche imaginando lo guay que iba a ser todo.

Una parte del plano que fue mi guía los primeros días: el albergue está al lado del lago

New York

Entre tanto ya han pasado casi tres meses desde que estuve en Nueva York, pero hasta hoy no he encontrado el momento de ordenar las más de 750 fotos. Tras mucho dudar he seleccionado 30 que pongo a continuación en orden un tanto aleatorio. La visita a Nueva York de cuatro días fue realmente una escala en el viaje de vuelta de Nueva Orleans. Puestos a tener que cambiar de avión en algún lado, pensé que Manhattan no era el peor sitio para de paso pasar unos días. Sin duda me quedan muchas cosas pendientes en esa tremenda ciudad, pero gracias a una guía personalizada de mi padre al final me dio tiempo a cubrir lo más importante :)

Times Square. Deambulando la primera noche por las calles de la ciudad, me costaba asimilar la escala de todo lo que me rodeaba. Me preguntaba como era posible que no hubiera sido consciente antes de lo grande y, sobre todo, alta que es esa ciudad.

Bryant Park. Es una pena que de noche no haga Sol para tumbarse en el cesped del parque, pero eso no es problema en Nueva York. Como se ve en la foto, basta con poner un enorme foco en el rascacielos de al lado para que haya luz.

Grand Central Terminal. La estación me impresionó, pero lo que no me esperaba en absoluto es que un lateral elevado, simétrico al que se ve en la imagen y desde el cual está hecha la foto, estuviera ocupado por completo con una tienda de Apple.

Empire State. Al contrario de lo que esperaba, apenas había cola para subir al mirador del Empire State, así que junto con un compañero de habitación del hostal con el que estuve el primer día decidimos subir espontáneamente. Mereció la pena.

Empire State. Me resultaba casi imposible comparar la altura de los edificios desde la calle, ya que desde ahí abajo todo parece muy alto. Una vez arriba, me impresionó lo pequeñas que eran en realidad algunas torres en comparación con el Empire State.

Roosevelt Island Tram. El paseo en "tranvia aereo" a Roosevelt Island me encantó. La cabina pasa al lado de la impresionante estructura del puente por el que circulan coches en dos plantas y una vez en la isla había buenas vistas sobre Manhattan.

Apple Store. La entrada a la tienda de Apple en la quinta avenida es un cubo de cristal por el que baja la escalera que se ve en la foto. La tienda en sí es subterránea y se extiende por debajo de toda una plaza.

Apple Store. La tienda estaba de bote en bote. No paraba de entrar y salir gente, creando curiosas sombras en la escalera. No creo que muchos compraran, pero sin duda, un gran atractivo de estas tiendas es navegar gratis en los iPad de exposición :D

Atardecer. La cuadrícula callejera de Manhattan hacía que los atardeceres en la ciudad fueran impresionantes a pesar de estar andando entre gigantescos edificios. Desde luego, la cuadrícula numerada es inmejorable para encontrar calles!

Highline Park. El parque elevado sobre una antigua via de tren en viaducto fue una de las cosas que más me gustó. Está rodeado de una mezcla de antiguas fábricas y edificios de diseño que me encantó. Eso si, acabé quemándome un poco :P

Central Park. ¿Quien diría que esta foto está hecha en plena ciudad más grande de Estados Unidos? Me impresionó lo diferente que era cada parte del parque y lo solitario que llegaba a ser, aunque puede que eso tuviera que ver con la lluvia :P

Central Park. En el parque sale a la vista el suelo rocoso sobre el cual está construida la ciudad y que en el resto de la isla está enterrado por asfalto y hormigón. Me imagino que es una de las claves para poder construir edificios tan altos.

Central Park. En otra parte completamente distinta del parque está el mosaico de Strawberry Fields. La ventaja de la lluvia es que se podían hacer fotos sin gente como esta, pero la pega es que a estas alturas mis zapatos eran más bien piscinas.

Central Park. Al otro lado, estaba la civilización. Aunque casi parece un fotomontaje como salen los rascacielos de detrás de los árboles, esta es la imagen que me encontré tras unas cuantas horas de andar y andar y andar por el parque.

Brooklyn Bridge. Los últimos días fueron más nublados, pero al atardecer el Sol se asomaba por debajo de las nubes. La pena es que en este caso cruzaba el puente en sentido opuesto, asi que cada vez que me daba la vuelta acababa haciendo una foto :P

Brooklyn Bridge. Una vez llegado al otro lado del puente, hay un parque con vistas estupendas. Me sorprendió que, a pesar de estar apenas iluminado, había mucha gente y parecía importarle poco que se estuviera haciendo de noche por momentos.

Skyline. La vista desde el parque, poco antes de subirme al último barco que cruzaba al otro lado. No entendí porqué, pero en el barco tenían una prisa tremenda y parecía que no les hubiera importado nada si no hubiera pagado, con tal de llegar al destino :D

Top of the Rock. Al Empire State había subido de día, asi que decidí subir al mirador del Rockefeller Center al atardecer. Desde aquí se podía ver bien lo inmenso que es Central Park: el lago que parece estar ya al fondo solo está a la mitad del parque.

Top of the Rock. Hacia el Sur se ve una parte del bosque de rascacielos. Me quedé con la duda de como estaría organizada la iluminación de los pisos, ya que supongo que no habrá gente trabajando en todos los edificios todas las noches y a todas horas.

Staten Island Ferry. La estatua de la libertad aún estaba cerrada a consecuencia del huracán Sandy, pero la iban a abrir pocos días después con motivo de las fiestas del 4 de Julio. Por suerte, desde el famoso ferry a Staten Island se ve bastante bien.

Skyline. Desde el ferry también se ve bien la altura del One WTC. Por la noche lo iluminaban a tercios en azul, blanco y rojo en alusión a la bandera de EE.UU. Me desconcertaba mucho, ya que era como una bandera francesa puesta en vertical :(

World Trade Center. La base del One WTC aún no estaba cubierta de cristal: era impresionante ver la tremenda estructura que mantiene la torre. Las gruas en primer plano son las del Three WTC, que estaba empezando a crecer al lado.

Zona Cero. A los pies de las cuatro nuevas torres del WTC están las dos fuentes que marcan donde estaban las originales. El parque ya está terminado y es gratis acceder, pero aún así hay que sacar una entrada y pasar varios controles para entrar.

Nueva Ámsterdam. En la parte antigua de la ciudad, que en un principio fue holandesa y solo ocupaba el sur de Manhattan, desaparece la cuadrícula callejera dando a paso a estrechas y enrevesadas calles que nunca hubiera esperado encontrar en Nueva York.

Chrysler Building. Una de las cosas que más me sorprendió es que cada zona de la ciudad que visité era tan diferente y tenía tantas cosas que ver, que casi parecían varias ciudades en una. Y eso que practicamente no puse un pie fuera de Manhattan.

Flatiron. Ya casi de camino al aeropuerto, el último día me baje del Metro solo para ver de nuevo el Flatiron desde el ángulo que lo hace tan llamativo. Pocos días después vi un video grabado ahí mismo y fue una sensación tremenda volver a reconocer todo.

Atardecer. Una de las cosas que más me gustó de Nueva York fue el Metro. Sobre todo, el sistema de trenes locales que paran en todas las estaciones y trenes exprés: ¿me dará tiempo a alcanzar al local que se me acaba de escapar cogiendo el exprés? :D

West Village. Visité de pasada algunos de los barrios que suenan, como Meatpacking District, Ironcast District, Grammercy Park o Greenwich Village, pero está claro que para apreciar realmente todo lo que tienen, hace falta mucho más tiempo.

Chelsea Market. Al lado del Highline Park han convertido una antigua fábrica de galletas en muchos restaurantes, justo en frente de las oficinas de Google. No fui menos y también compré algo para luego comerlo en el parque elevado :D

AirTrain. De camino al aeropuerto en el tren automático que lo une a la red de Metro, me salió de casualidad esta foto. Me sorprendió mucho el tiempo de vuelo efectivo a Frankfurt: no llega a siete horas. Manhattan y Mainhattan están al lado :D

Siete

Siete años. Lo que más me impresiona del séptimo aniversario del blog, que se cumplió el jueves, es que de los siete años he pasado cuatro en Alemania, es decir, más de la mitad. No era consciente de ello hasta ahora: ¿a donde se ha ido todo ese tiempo? Me asusta porque leyendo entradas anteriores, en ese tiempo no ha cambiado mucho o incluso se ha recrudecido un poco. Este año me he aislado más. Echo de menos cenar con alguien. Estoy más tenso y a menudo pienso que puede que no fuera tan buena idea quedarme aquí. Supongo que tomé la variante fácil para empezar el doctorado pero dificil para mí.

El cielo de Darmstadt, un día de Julio al salir de trabajar

Durante demasiados meses de este año he vuelto a autoimponerme trabajar a destajo. De nueve de la mañana a nueve de la noche, incluido algún finde. La verdad es que no se que pretendía alcanzar con ello. No fue buena idea. Pasado un tiempo en esa autotortura, empecé a sentir miedos extraños que no había tenido antes. No fue a menudo ni fue muy grave, pero decidí no seguir tentando a la suerte y dejar de trabajar tantas horas. Pensaba que alternando viajes con épocas intensas de trabajo llegaría a un equilibrio, pero no lo logré. Recuerdo esperar a la maleta a la llegada a Frankfurt hundido en tristeza.

Vista desde mi oficina. El mal tiempo no tiene la culpa: aquí también hace Sol.

A veces miro al abismo y no veo el fondo. Me asusta. No quiero caer ahí, cueste lo que cueste. No parece tan fácil volver a salir. Ese abismo es serio. La sensación es aterradora e increiblemente real. Los viernes por la noche suelen ser los peores días. A veces tengo la tentación de dejarme caer y darme por vencido, pero solo acercar la mirada al fondo indistinguible me hace volver a agarrarme como sea a la pared de roca. Y ese es también el problema: me aferro a ella y no escalo el medio metro que queda para superar ese acantilado. Esa metáfora me ha acompañado constantemente en los últimos meses.

Adaptado de "The Abyss" por Joey-B en DeviantArt

Me desespera ser consciente de que todo podría ser mucho mejor y de que creo que tengo la capacidad de conseguirlo, pero seguir aferrado a la situación de siempre. Tengo todas las facilidades: la solución está delante mía, solo tengo que estirar la mano y cogerla. Pero tengo miedo. Una cosa que me alivia es que he logrado ver que casi todo el mundo tiene ese miedo, en vez de solo saberlo porque es algo que se suele decir. Por ejemplo, a veces logro ver que a una persona que no conozco también le cuesta entablar conversación conmigo y, una vez que soy consciente de que estamos igual, ya todo suele ser más fácil.

Lento pero constante

Se suele decir que si se quiere algo hay que ir a por ello y no esperar a que venga por si solo. A menudo me siento culpable por no tener siempre el valor que hace falta para cumplirlo. Odio ese dicho. Al leerlo tengo la impresión de que alguien se está enfadando conmigo por no lograr algo, a pesar de que estoy invirtiendo todo mi esfuerzo en conseguirlo. Me recuerda a clase de deporte. Ya se que no encesto bien en la canasta, pero no me regañes cuando lo estoy intentando. No son enfados sino ánimos lo que hace falta: tengo la enorme suerte que mis amigos y mis padres me los dan constantemente, tanto desde cerca como desde lejos :)

De los siete años de entradas, casi dos y medio se han escrito desde aquí

A menudo no consigo escribir con precisión, asi que por si acaso: la única critica de esta entrada es hacia mí mismo y en ningún caso contra nadie más! :)